Kabul, 4 jun (EFE).- La principal agencia de inteligencia afgana, el Directorio Nacional de Seguridad (NDS), anunció hoy que detuvo ayer antes de que pudiese inmolarse a uno de los insurgentes suicidas que atacaron un funeral en Kabul, donde murieron seis personas y 87 resultaron heridas.

“El Directorio Nacional de Seguridad logró detener con vida a un atacante suicida fracasado de la ceremonia funeraria por Salim Ezadyar”, un manifestante que resultó muerto durante una protesta el viernes y cuyo funeral fue atacado ayer, indicó el NDS en su cuenta oficial de Facebook.

El director de Asuntos Públicos del órgano de inteligencia, Ahmad Tasal, confirmó a Efe que el arresto tuvo lugar ayer en el lugar del ataque, en el oeste de la capital afgana, donde sí lograron inmolarse tres de sus compañeros.

La agencia también detuvo anoche a otros doce insurgentes que planeaban atentados en varios puntos de la ciudad, agregó la fuente.

El Centro Gubernamental de Información y Prensa afgano, por su parte, afirmó en su cuenta de Twitter que el suicida arrestado había sido entrenado en una madrasa o escuela islámica de la ciudad paquistaní de Quetta, cercana a la frontera con Afganistán y donde se cree que se cobija buena parte de la cúpula talibán.

El ataque de ayer contra el funeral se produjo cuando se encontraban en el lugar el jefe del Gobierno afgano, Abdulá Abdulá, y el ministro de Exteriores, Salahuddin Rabbani, y causó seis muertos y 87 heridos.

Ese fue el segundo atentado de envergadura registrado en la capital afgana desde el pasado miércoles, cuando un coche bomba causó 90 muertos y 463 heridos a la entrada en la zona de alta seguridad.

El ataque de hace cuatro días, que todavía no ha sido reivindicado por ningún grupo insurgente, fue uno de los más sangrientos desde la invasión estadounidense en 2001 y el viernes provocó protestas violentas que se saldaron con cinco muertos y diez heridos.