Taipei, 26 may (EFE).- El organismo taiwanés encargado de los lazos con China condenó en la noche del viernes las acusaciones de su homólogo chino contra el taiwanés defensor de los derechos humanos Lee Ming-che, encarcelado desde el 19 de marzo.

El portavoz de la ministerial Oficina de Asuntos de Taiwán, An Fengshan, declaró pocas horas antes que Lee había sido arrestado por cargos de “subversión del poder estatal” y se encontraba detenido en Hunan desde su ingreso en China el 19 de marzo.

An también dijo que sus cómplices en el delito subversivo habían confesado haber realizado actividades que amenazaban la seguridad del país, señaló hoy la agencia taiwanesa CNA.

Lee, que trabaja de voluntario en una organización gubernamental en Taiwán, ha viajado frecuentemente a China desde 2012 para crear una red ilegal y subversiva, agregó An.

Ante estas declaraciones, el taiwanés Consejo de China Continental declaró que las acusaciones contra Lee eran “totalmente infundadas” y que el gobierno taiwanés “no las aceptará”.

Además, poco antes de estas declaraciones, el consejo desveló que está estudiando prohibir el ingreso en la isla de chinos violadores de derechos humanos, según una lista confeccionada a partir de informes de Organizaciones Gubernamentales, como represalia al detención de Lee

Mientras tanto, la esposa del detenido se encuentra en Estados Unidos, donde ha recibido apoyo de congresistas y de organizaciones no gubernamentales de ese país, en un caso que amenaza con crear más tensiones en los ya deteriorados lazos entre Pekín y Taipei.

Lee, que trabajó en el gobernante Partido Demócrata Progresista de Taiwán, es una persona poco conocida, profesor en una universidad comunitaria Wenshan y voluntario en la ONG local Covenant Watch y ha seguido muy de cerca los derechos humanos y la democracia en China.

El taiwanés fue detenido después de entrar en la ciudad china de Zhuhai desde Macao el 19 de marzo y hasta la fecha China no ha informado de su paradero exacto.

China ha incrementado su presión política, económica e internacional sobre Taiwán desde que la presidenta isleña, Tsai Ing-wen, se negó en su toma de posesión, el 20 de mayo de 2016, a aceptar que la isla era parte de China.