Nueva Delhi/Islamabad, 27 oct (EFE).- El Gobierno de la India declaró hoy persona non grata a un diplomático paquistaní destinado en Nueva Delhi bajo la acusación de espionaje, a lo que reaccionó horas después el Ejecutivo de Pakistán haciendo lo propio con un funcionario de la embajada india en Islamabad.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores indio, Vikas Swarup, informó de que el secretario de Exteriores, S. Jaishankar, convocó hoy al embajador paquistaní en Delhi, Abdul Basit, para informarle de que un miembro de esa embajada había sido «declarado persona non grata por actividades de espionaje».

La decisión de la India se produjo después de que la Policía de Delhi informara de la detención de un diplomático paquistaní identificado como Mehmood Akhtar y de los indios Maulana Ramzan Khan y Subhash Jangir en la noche de ayer momentos antes de que fueran a tener un encuentro en el zoo de Delhi.

El diplomático paquistaní fue liberado «por poseer inmunidad diplomática», indicó en rueda de prensa el subcomisario del Departamento Criminal de la Policía de Delhi, Ravindra Yadav.

El portavoz policial aseguró que en el momento de la detención el funcionario paquistaní se identificó como Mehmood Rajput, residente en Delhi, que mostró una tarjeta falsa de identidad india y que fue tras el interrogatorio cuando se conoció la verdadera identidad de Akhtar.

Yadav informó de que se realizó una investigación de seis meses sobre esta red y acusó a Akhtar de actuar como el «cerebro de las operaciones de reclutamiento» en la India de los Servicios de Inteligencia paquistaníes (ISI).

Señaló que los dos indios reunían información sobre las tropas de frontera (BSF) y los despliegues del Ejército y la pasaban a la Embajada paquistaní en Delhi.

Horas después de conocerse la decisión del Gobierno indio, el secretario de Exteriores paquistaní, Aizaz Ahmad Chaudhry, convocó al embajador indio en Islamabad, Gautam Bambawale, y le transmitió la decisión del Ejecutivo de Pakistán de declarar a Surjeet Singh, un funcionario de la embajada, persona non grata.

Según un comunicado del Ministerio de Exteriores paquistaní, Chaudhry expresó al embajador su «profunda preocupación» en relación a ciertas actividades del funcionario indio que violan la Convención de Viena y «las normas diplomáticas establecidas», sin aportar más detalles sobre las supuestas infracciones.

Como consecuencia, el Gobierno paquistaní solicitó a la embajada india en Islamabad que tome «de manera urgente» las medidas necesarias para que Singh abandone Pakistán junto a su familia el próximo sábado 29 de octubre.

Ese es el mismo día en que el diplomático paquistaní deberá abandonar la India según la indicación de Nueva Delhi.

El embajador de Pakistán en la India había calificado el arresto del diplomático paquistaní de «acoso» y aseguró que pidió al Gobierno indio que «garantice que este tipo de acoso no ocurra en el futuro».

El Ministerio de Exteriores paquistaní consideró que se trata de un intento por parte de la India para desviar la atención de las violaciones de los derechos humanos que, en su opinión, se cometen en la Cachemira india.

La tensión entre la India y Pakistán, históricamente enfrentados por la soberanía de la región de Cachemira, volvió a dispararse el pasado septiembre tras la muerte de 19 soldados en suelo indio por el ataque de un grupo insurgente paquistaní.

El Ejército indio respondió entonces con ataques «quirúrgicos» contra supuestos pasos de terroristas en la Línea de Control (LoC), frontera de facto entre los dos países, donde ha aumentado la intensidad del intercambio de disparos.