Guatemala, 2 abr (EFE).- Autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala, con el apoyo de la FAO y la Unión Europea, impulsan un programa para fortalecer la agricultura familiar.

Es por ello que, según informó la cartera guatemalteca este martes, realizaron un taller de planificación estratégica institucional, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Unión Europea.

Esta cita, apoyada por el plan Impacto, Resiliencia, Sostenibilidad y Transformación de la Seguridad Alimentaria y Nutricional, estaba orientada a actualizar los modelos operativos de este programa insigne del Ministerio.

Esto en el marco de la gestión por resultados y el fortalecimiento de las políticas públicas orientadas a mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de Guatemala.

En la cita participaron, entre otros, representantes de los Viceministerios de Sanidad Agropecuaria y Regulaciones; Desarrollo Económico-Rural, y las direcciones de Coordinación Regional y Extensión Rural, Planeamiento y de Infraestructura Productiva de esta cartera, así como de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (SEGEPLAN).

En América Latina y el Caribe, la FAO calcula que entre el 50 y el 80 por ciento de los alimentos que son consumidos por las poblaciones urbanas y rurales son producidos por la agricultura familiar; mientras que en Guatemala seis de cada diez guatemaltecos viven en áreas rurales y la mayoría se dedica a labores y actividades relacionadas con la agricultura.

La FAO señala que más del 90 por ciento de los 570 millones de explotaciones agrícolas en el mundo están administradas por un individuo o una familia y dependen principalmente de la mano de obra familiar.

Por lo que durante los diez años se destacará la importancia de la inversión de las políticas en este sentido, la garantización de los recursos naturales, la mejora de mercados inclusivos o la adaptación del cambio climático.

En los últimos años, Guatemala ha apostado por fortalecer la economía local tomando en cuenta la agricultura familiar como eje estratégico para combatir la pobreza y reducir la desnutrición, creando así programas de protección social para facilitar el cumplimiento de este objetivo.

Un ejemplo es la Ley de Alimentación Escolar, que exige, entre otros aspectos, que el 50 por ciento de los alimentos para el programa de alimentación escolar provengan de la agricultura familiar, hasta alcanzar al menos el 70 por ciento en un plazo de 6 años.