Roma, 29 may (EFE).- El número de personas que pasan hambre seguirá aumentando en Sudán del Sur, donde en febrero pasado se declaró una hambruna en dos zonas, a pesar de la ayuda movilizada por la comunidad internacional, advirtió hoy la FAO.

El director de Emergencias de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Dominique Burgeon, declaró a Efe que se espera que a nivel general la seguridad alimentaria “continúe deteriorándose”, con más personas a un paso de sufrir hambruna.

Actualmente unos 5,5 millones de sursudaneses no tienen garantizada la alimentación, una situación especialmente preocupante en el sur del país y en el estado de Jonglei (este), según el responsable, que visitó el país hace unos días.

En el estado de Unidad (norte), donde unas 90.000 personas corren el riesgo de morir por hambre en dos condados, puede que la hambruna se estabilice y no quede “fuera de control”, según Burgeon.

En su opinión, es posible que así sea debido al efecto que ha tenido la asistencia humanitaria llevada a esa zona por parte de organizaciones como la FAO y del Programa Mundial de Alimentos (PMA), que también ha repartido ayuda alimentaria vía aérea.

“La comunidad internacional se ha movilizado y ha ayudado a las agencias, aunque todavía no a un nivel suficiente”, sostuvo el director de Emergencias, que agradeció las últimas aportaciones de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.

Como solución a la crisis, llamó a incrementar la presión para lograr el cese de hostilidades entre las partes en conflicto y asegurar el acceso humanitario a la población civil.

La FAO y el PMA han reclamado 182 millones de dólares para actuar los próximos seis meses en Sudán del Sur en medio de una competencia por los recursos ante las diferentes emergencias humanitarias en curso, como la de Siria o la muerte de migrantes en el Mediterráneo.

Sudán del Sur, el Yemen, el noreste de Nigeria y Somalia afrontan graves crisis que han puesto a unos 30 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria severa, de los que 20 millones están al borde de la hambruna o ya la padecen.

Pese a los ataques mortíferos que se han sucedido contra el personal humanitario en Sudán del Sur, Burgeon señaló que han incrementado el número de empleados en el terreno y actualmente tienen desplegados unos 200 entre sursudaneses y extranjeros.

“A veces lo que ocurre es que cuando hay un problema de inseguridad mandamos a la gente a los países vecinos por un par de días o a la capital hasta que se estabiliza la situación”, afirmó el representante de la FAO, quien resaltó el “coraje” de esas personas por llevar la ayuda a “los peores lugares posibles”.

Consideró que, a pesar de la persistencia del conflicto, es posible asistir a la población afectada y “salvar vidas” no solo con raciones de comida, sino también con insumos para pescar y plantar hortalizas que permitan su supervivencia.

La FAO ha facilitado ese tipo de herramientas a unos 3 millones de personas en Sudán del Sur y ha vacunado a 1,8 millones de cabezas de ganado, mientras que el PMA busca asistir este año a 4 millones de sursudaneses con raciones de alimentos y dinero para que también los puedan comprar.