Berlín, 2 mar (EFE).- El Partido Socialdemócrata (SPD) alemán cierra hoy la consulta entre sus 463.723 militantes que debe dar luz verde o no a otra gran coalición, una votación vinculante y decisiva, tanto para esa formación como para la canciller Angela Merkel.

Esta medianoche termina formalmente la consulta, ya que a partir de entonces no se contabilizarán las papeletas que lleguen al partido, mientras que el sábado se dará paso al escrutinio, tarea que llevarán a cabo 120 voluntarios.

Su tarea se prolongará la noche del sábado al domingo, en condiciones de estricto hermetismo (los voluntarios habrán debido entregar sus teléfonos móviles para evitar filtraciones) y la espera de que a partir de las 09.00 hora local (08.00 GMT) se den a conocer los resultados.

El desenlace es imprevisible, teniendo en cuenta, además, que desde enero el SPD recibió 24.339 nuevas afiliaciones, incluidos ciudadanos no necesariamente afines al partido, sino atraídos por la posibilidad de tener una segunda opción de decidir sobre el futuro Gobierno.

Se trata de un colectivo de comportamiento mucho más difícil de calibrar que el de los 600 delegados del partido, que en el congreso federal del pasado enero dieron luz verde a negociar otra gran coalición con el bloque conservador por un ajustado 56 %.

La cúpula apoya en pleno la reedición de la alianza de Gobierno y defiende el pacto alcanzado con el bloque conservador de Merkel, según el cual corresponderá al SPD seis ministerios, entre ellos tres de gran peso (Exteriores, Finanzas y Trabajo).

Sus juventudes (los llamados «Jusos») han hecho una intensa campaña por el no, convencidas de que el SPD debe regenerarse en la oposición tras dos legislaturas gobernando bajo Merkel -la primera y la tercera de la canciller- y de haber caído en las generales a su mínimo histórico, un 20,5 %.

El líder de los «Jusos», Kevin Kühnert, es el rostro más mediático de la campaña «No Groko» -como se denomina a la gran coalición-, mientras que la cúpula del SPD está en fase de reorganización, tras la renuncia como jefe del partido y futuro ministro de Exteriores de Martin Schulz.

La doble retirada se produjo unos días después de presentarse el pacto de gobierno y en medio de fuertes presiones sobre quien había sido el candidato del SPD en las generales.

La cúpula socialdemócrata ha tratado de dar imagen de cohesión ante una consulta para la cual, de imponerse el no, no hay «plan B», según la jefa del grupo parlamentario, Andrea Nahles, quien aspira -con el respaldo de la dirección- a ser elegida líder del partido en el siguiente congreso del SPD, el 22 de abril.

«Si los militantes rechazan el pacto de coalición no habrá ni un gobierno de minoría ni se reabrirá la negociación de otra coalición», insistió hoy el vicepresidente del SPD, Thorsten Schäfer-Gümbel.

En una línea similar se pronunció el ministro de Exteriores y antecesor de Schulz al frente del SPD, Sigmar Gabriel, quien apeló al «sentido de responsabilidad» de la militancia para posibilitar una salida al actual estancamiento político.

A la incertidumbre en torno al desenlace de la consulta se suman los negros augurios para el SPD en caso de ir a nuevas elecciones.

Un sondeo difundido este jueves estimaba que, en caso de nuevos comicios, el SPD obtendría un 18 %, aunque otra encuesta reciente le situaba en un 15,5 %, por debajo de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que se convertiría así en segunda fuerza del país.

Los 45 miembros de la cúpula del SPD permanecerán reunidos todo el domingo, desde antes de darse a conocer los resultados de la consulta como tras ese anuncio, ya que sea cual sea el desenlace deberán abordar los pasos a seguir, incluida la designación de sus ministros, en caso de ganar el sí.

El bloque conservador -integrado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU)- esperará igualmente en vilo el anuncio, ya que de él depende la investidura de Merkel.

En caso de que la militancia socialdemócrata dé luz verde a una gran coalición, se estima que Merkel se someterá al voto del Parlamento (Bundestag) para un cuarto mandato el próximo 14 de marzo, casi seis meses después de las elecciones generales.

Por Gemma Casadevall