Bruselas, 4 nov (EFE).- La Comisión Europea (CE) instó hoy al fabricante de automóviles alemán Volkswagen (VW) a aclarar cuanto antes las nuevas “irregularidades” que ha detectado en la certificación de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de sus vehículos, un caso que podría derivar en sanciones.

“La cuestión más importante ahora es establecer realmente los hechos, la Comisión Europea ha invitado a Volkswagen a acelerar sus investigaciones internas, tenemos que aclarar sin demora qué irregularidades en las emisiones de CO2 han sido detectadas”, afirmó la portavoz de la institución Lucía Caudet.

También “qué las ha causado, qué coches han sido afectados, en qué países se les ha registrado y qué medidas el grupo va a tomar para remediar la situación”, añadió la portavoz.

La propia compañía admitió el martes que, además de los problemas ya conocidos, se han detectado también “irregularidades” en la certificación de emisiones de CO2, que afectan a alrededor de 800.000 vehículos del grupo, sin especificar marcas o modelos.

De confirmarse que el grupo alemán ha falseado las emisiones de CO2 e incumplido las reglas comunitarias al respecto, se abre la puerta a que el grupo automovilístico sea sancionado por Bruselas, como ya sucedió con la italiana Ferrari y la rusa Avtovaz, que recibieron sendas multas de 20.000 euros y un millón de euros, según fuentes comunitarias.

“La CE tiene poderes de ejecución para asegurar que los fabricantes automovilísticos respetan sus metas de reducción de CO2, lo que incluye varias acciones, incluida la imposición de sanciones a los fabricantes”, dijo Caudet.

“Pero como he dicho, primero hay que establecer los hechos”, insistió.

Las multas se calcularían en función del alcance de las posibles irregularidades, de modo que si un coche emite un gramo de CO2 por kilómetro más de lo que debería según los límites europeos, se sancionaría con 5 euros; si emite dos gramos de más, 15 euros; tres, 25 euros, y de cuatro para arriba, 95 euros.

Según informó VW en un comunicado, en el marco de las investigaciones sobre los motores diésel por las acusaciones de las autoridades medioambientales estadounidenses -centradas en las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx)-, se han detectado qué modelos presentaron datos irregulares de emisiones de CO2.

La Comisión no ha sido informada directamente, ni ha recibido ninguna notificación oficial de este nuevo caso de irregularidades detectadas en VW, que fue desvelado el martes y que ha provocado que la compañía caiga un 8 % en la apertura de la Bolsa de Fráncfort.

Bruselas sí se mantiene en contacto con la autoridad nacional alemana encargada de supervisar el sector del transporte a motor, que está analizando la “información técnica enviada por VW”, explicó Caudet, sin aportar detalles respecto a estos contactos.

Por su parte, la CE planea plantear la cuestión en el encuentro que mantendrá mañana con las autoridades nacionales encargadas de aprobar los tipos de vehículos.

La Comisión no prevé poner en marcha su propia investigación, sino que por el momento continuará “apoyando” las investigaciones nacionales y el intercambio de información entre los países, a la vez que ha aumentado la presión sobre VW.

“La confianza del público está en juego aquí y necesitamos todos los hechos sobre la mesa”, dijo Caudet.

Respecto al impacto que un posible fraude que supondría que los vehículos afectados estarían liberando más emisiones de CO2 a la atmósfera de cara al cumplimiento de los objetivos de la UE de reducción de emisiones para 2020, la portavoz insistió en la importancia de conocer los hechos antes de hacer valoraciones.

En términos generales, recordó que la UE “va de camino de cumplir, incluso superar, sus metas” de reducción de estas emisiones.