Tokio, 31 mar (EFE).- La Bolsa de Tokio cayó hoy a su mínimo en dos semanas arrastrado por la debilidad del dólar frente al yen y a la espera de la publicación de importantes indicadores económicos de Japón y EE.UU.

El índice Nikkei cerró con un descenso de 120,29 puntos, un 0,71 por ciento, hasta las 16.758,67 unidades; mientras que el segundo indicador, el Topix, que agrupa a los valores de la primera sección, retrocedió 9,09 puntos, un 0,67 por ciento, hasta las 1.347,20 unidades.

El parqué tokiota inició la jornada con ganancias gracias al optimismo generado por las subidas en Wall Street durante la madrugada.

El Nikkei fluctuó sin embargo el resto de la sesión entre las pérdidas y las ganancias de manera intermitente debido a la prudencia de los inversores a la espera de la publicación del informe trimestral Tankan del Banco de Japón que mide la confianza de las grandes compañías y las cifras de empleo de EE.UU.

A diferencia del resto de los mercados internacionales que han protagonizado una clara escalda en los últimos días ante la perspectiva de que no subirán los tipos en la primera economía del mundo, Tokio ha caído sobre todo por la debilidad del dólar frente al yen, según señalaron los analistas locales.

El Nikkei acabó hoy, día que se marca el fin del año fiscal nipón, por debajo del cierre del 31 de marzo de 2015, algo que no ocurría desde hace cinco años.

La electrónica Sharp cayó un 4,44 por ciento después de anunciarse la víspera un acuerdo para que la taiwanesa Hon Hai se convierta en la mayor accionista de la firma nipona a cambio de una cantidad inferior a la inicialmente prevista.

La metalúrgica Daido Steel y el fabricante de los equipos de comunicación Anritsu retrocedieron un 2,7 y un 8,8 por ciento, respectivamente, tras rebajar ayer su previsión de beneficios del año fiscal.

En cuanto a las ganancias, Toshiba avanzó un 5,8 por ciento tras anunciar que venderá el 80,1 por ciento de su unidad de productos de hogar a la compañía china Midea.

En la primera sección, 1.449 retrocedieron frente a 421 que avanzaron, mientras que 76 cerraron sin cambios.

El volumen de negocio ascendió a 2,307 billones de yenes (unos 18.110 millones de euros), frente a los 2 billones (unos 15.760 millones de euros) de la víspera.