Riad, 23 jul (EFE).- El ministro kuwaití de Petróleo, Ali al Omeir, dijo que no teme el retorno al mercado internacional de las exportaciones de crudo de Irán, una vez se levanten las sanciones impuesta contra este país, según publicó hoy el diario saudí Al Iqtisadia ("La Economía").

"El regreso de Irán (al mercado internacional) tendrá un impacto, pero dependerá del grado y del momento del retorno del crudo iraní, y de la demanda mundial que haya en ese momento", subrayó el titular en declaraciones al periódico.

Asimismo, Al Omeir recordó que el embargo impuesto sobre Irán en 2012 repercutió considerablemente en las exportaciones de crudo a Europa, pero que estas no representan una cuota destacada para los países árabes del golfo Pérsico.

Los precios del petróleo, que se derrumbaron a principios de este año por la abundancia de oferta, podrían bajar aún más cuando el acuerdo nuclear entre Occidente e Irán, suscrito el pasado día 14, permita a Teherán reanudar sus exportaciones de crudo.

Por otra parte, Al Omeir destacó que la estrategia adoptada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en 2014 ha demostrado su "eficacia" y tendrá "resultados positivos" para la estabilidad de los mercados en los próximos meses.

Respecto a los precios, el representante kuwaití dijo estar seguro de que estos "se estabilizarán al final en niveles que logren el equilibrio del mercado, y eso es lo que todos piden".

Irán es el segundo productor de petróleo mundial, pero actualmente sus exportaciones rondan los 1,1 millones de barriles diarios, menos de la mitad de lo que vendía antes de sufrir el embargo petrolero, según la agencia de calificación de riesgos Fitch.

La perspectiva de que Teherán abra sus grifos, una vez que se le vuelva a permitir exportar sin restricciones, hizo que los precios del petróleo bajaran ligeramente en los días posteriores al acuerdo.

Aún así, analistas estiman que el impacto en los "petroprecios" no será sustancial a corto plazo, ya que Teherán tendrá dificultades para recuperar el nivel de bombeo que tenía antes del embargo petrolero hace tres años.