Ciudad de Kuwait, 29 mar (EFE) – Kuwait ha aumentado el nivel de alerta tras los ataques aéreos a Yemen y reforzado la seguridad ante la celebración de la tercera Conferencia de Donantes de Siria a la que se espera asistan medio centenar de países y organizaciones humanitarias.

Las autoridades kuwaitíes anunciaron hoy la expulsión inmediata del emirato de cualquier simpatizante de la milicia de los hutíes de Yemen, según informa hoy el diario Kuwait Times que cita fuentes del Ministerio del Interior.

Igualmente, quienes promuevan manifestaciones, enarbolen pancartas o difundan consignas en apoyo a los hutíes de Yemen serán deportados inmediatamente por el Ministerio del Interior kuwaití.

Kuwait, que ha aumentado su nivel de alerta desde el inicio de los bombardeos en Yemen iniciados el pasado jueves por la coalición militar encabezada por Arabia Saudí, cuenta con el adecuado nivel de suministros y descarta cualquier contingencia de desabastecimiento.

Según ha informado el subsecretario de Comercio y Protección del Consumidor, Abdula Sager al Enezi, los inspectores de su departamento han emprendido una campaña de vigilancia en los diferentes mercados para detectar incrementos abusivos de precios.

Las autoridades kuwaitíes han reiterado su determinación para evitar también movimientos especulativos durante el actual período de inestabilidad regional.

El ministro de Finanzas y titular interino de Comercio e Industria, Anas al Saleh, ha reiterado que las reservas estratégicas de alimentos del emirato permanecen en su nivel más alto en un intento de tranquilizar a la población.

La preocupación de las autoridades del emirato por el aumento de la inseguridad en la región es evidente, ya que el país será sede el próximo martes de una Conferencia de Donantes de Siria, a la que se prevé que asistan personalidades y miembros de organizaciones internacionales y humanitarias de todo el mundo.

La situación en Yemen ha provocado que las autoridades kuwaitíes adopten medidas adicionales de seguridad para garantizar el buen desarrollo de una Conferencia en la que se pretenden reunir nuevos recursos para ayudar a Siria, devastada por cuatro años de guerra civil.

Kuwait participa junto con Arabia Saudí en la coalición árabe, integrada también por los Emiratos Arábes Unidos, Baréin y Egipto, entre otros países, que comenzó el jueves pasado a bombardear posiciones de los hutíes en Yemen, en respuesta a una petición del presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi.

El emir de Kuwait, Sabah al Ahmad al Sabah, que anoche regresó del balneario egipcio de Sharm al Sheij tras asistir a la vigésimo sexta cumbre de líderes de la Liga Árabe, ha reiterado que la milicia chií de los hutíes es una amenaza regional.

El emir kuwaití ha instado a las partes enfrentadas en el Yemen a sumarse a las iniciativas del Consejo de Cooperación del Golfo para restablecer la paz y la seguridad en la región

“El terrorismo y sus ideas aniquiladoras, las estrategias delictivas, las ideologías y actos más canallas son los mayores desafíos, que afrontamos con el resto del mundo”, alertó en su discurso en la cumbre árabe el emir kuwaití.

Sabah al Ahmad al Sabah que ha cedido en esta cumbre la presidencia de la cita al presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, ha elogiado la unidad de acción militar árabe, infrecuente hasta la fecha.

Para ello, los mandatarios árabes reunidos este fin de semana apoyaron la propuesta de resolución elaborada el pasado jueves por sus ministros de Asuntos Exteriores para crear una fuerza militar conjunta.

Kuwait ha desplegado tres escuadrones de sus F-18 Super Hornet en la base saudí de Darán para participar en la operación “Tormenta Decisiva”.

Además de la amenaza del grupo terrorista Estado Islámico, los estados del Golfo consideran una injerencia inaceptable el apoyo de Teherán a las milicias hutíes, que en los últimos meses han logrado desbaratar el control militar del país por el Gobierno encabezado por Abdo Rabu Mansur Hadi.

Hadi, que en febrero había renunciado al poder y ,luego abandonado la capital, Saná, para dirigirse a la capital portuaria del sur, Adén, voló ayer a Riad con el rey saudí, Salman bin Abdulaziz, y no tiene intención, por el momento, de regresar al Yemen.

Los seguidores del presidente yemení, ahora en el exilio, responsabilizan a su predecesor, el expresidente yemení Ali Abdalá Saleh, de instigar la revuelta de los hutíes.

En el oficialista Kuwait Times, la columnista Muna al Fuzai advierte hoy de que es “inaceptable y peligroso” para los países del Golfo la amenaza que suponen los hutíes para el tráfico marítimo y el control del estrecho de Bab al Mandeb, por donde transita el tráfico marítimo entre el mar Rojo y el Mediterráneo.