Bruselas, 23 ene (EFE).- El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, no contempla una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno comunitarios sobre refugiados pero sí ve necesario abordar la relación con Turquía en la que está prevista para febrero, indicaron hoy a Efe fuentes comunitarias.

El jefe del Ejecutivo comunitario no ve necesario celebrar un Consejo Europeo extraordinario para tratar la crisis de refugiados, en contraste con la publicación hoy en el diario alemán «Rheinischen Post», que señala que el luxemburgués es partidario a que se convoque una cumbre que aborde ese asunto de manera exclusiva.

Según las fuentes comunitarias, Juncker no es proclive a esta opción pero sí a que los líderes hablen sobre los esfuerzos coordinados con Turquía para atajar la llegada de refugiados a Europa en la cumbre prevista para los próximos 18 y 19 de febrero.

En esa cita, el principal tema en la agenda será la negociación sobre las peticiones del Reino Unido para permanecer en el seno de la Unión Europea (UE).

Si es necesario, Juncker propone «ampliar medio día» más esa reunión para incluir un debate sobre Turquía, es que decir, que en lugar de concluir previsiblemente el viernes 19 hacia el medio día, se alargue unas horas más, precisaron las fuentes.

La decisión sobre la convocatoria y organización de las cumbres de la UE recae en el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

En paralelo, la canciller alemana, Angela Merkel, garantizó este viernes al primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, al cabo de una cumbre turco-alemana celebrada en Berlín, que la UE pondrá a disposición de su país los 3.000 millones de euros comprometidos en el marco del plan de acción suscrito para frenar la llegada de refugiados a territorio europeo.

Además, confió en que el 18 de febrero la CE y el Gobierno turco puedan concretar los proyectos que serán financiados con esos fondos para mejorar la vida en los campos en los que residen ahora más de dos millones de refugiados en territorio turco.

Según señaló Merkel este viernes, el mes de febrero (tres meses después de haberse acordado el plan de acción entre la UE y Turquía) debe ser el momento de hacer un balance de los pasos dados hasta ahora y analizar la evolución de las cifras de la inmigración ilegal.