Roma, 28 oct (EFE).- Los servicios de Protección Civil de Italia siguieron hoy con la asistencia a los 4.000 evacuados tras los seísmos del 26 de octubre en el centro del país y con la evaluación de los daños, la retirada de escombros y la revisión de edificios con el objetivo de devolver una cierta normalidad a la zona.

Protección Civil informó hoy de que cerca de 4.000 personas de localidades como Camerino, Visso, Ussita y Castelsantangelo sul Nera han pasado la noche fuera de sus casas y han dormido en campamentos, centros deportivos habilitados para la ocasión o en hoteles y residencias de la costa.

Sin embargo, según la fuente el dato es aproximado porque también hay mucha gente que podría necesitar asistencia en los próximos días y que por ahora ha preferido dormir en sus vehículos o en sus tiendas de campaña, o que por el contrario en el futuro podría decidir esperar la reconstrucción de sus hogares en casas de sus familiares.

Para los evacuados se han dispuesto campamentos con tiendas, centros deportivos con camas o colchonetas provisionales, como en Visso o en Norcia, e incluso se ha habilitado el depósito de autobuses, en el caso de Camerino.

Otros muchos han sido ya trasladados a varios hoteles de las localidades de la costa Adriática.

Sin embargo, hay otros tantos que se resisten a abandonar sus domicilios, sus localidades y sus trabajos y es en ellos en los que se centran los esfuerzos de las autoridades italianas para convencerlos de que no pueden permanecer en la zona debido al intenso frío de montaña.

Según las autoridades, lo prioritario ahora es proporcionarles acomodo en sitios que no les supongan demasiados trastornos y que les permitan afrontar las bajas temperaturas, las condiciones meteorológicas adversas y el frío que azota esta zona a los pies de los Apeninos en las mejores condiciones posibles.

Los equipos de emergencia trabajan sin descanso para concluir las labores de reubicación de todos aquellos que el 26 de octubre revivieron la pesadilla del 24 de agosto, cuando un seísmo de 6 grados en la escala de Richter sacudió el centro de Italia y causó la muerte a 297 personas.

En los últimos dos días, la tierra ha continuado vibrando y de hecho el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia ha contabilizado numerosos terremotos de magnitud entre 3, 4 y 5 grados, y cientos de réplicas en las zonas de Umbría y Las Marcas.

Los seísmos del miércoles fueron menos intensos que el de hace dos meses y no produjeron víctimas, aunque sí algunos heridos leves y daños en varias construcciones de la zona.

Por ello, los mil bomberos que se han desplegado por las distintas localidades afectadas retiran escombros de los edificios derruidos y evalúan los desperfectos en las construcciones que han quedado en pie.

La intención es comprobar qué edificaciones han sufrido severos daños estructurales y por lo tanto precisan de una intervención inmediata.

Esta es precisamente la razón que explica que colegios y universidades de la zona hayan cerrado sus puertas y permanezcan así durante los próximos días.

Según datos oficiales, cerca de 20 pueblos, entre ellos Camerino con más de 6.000 habitantes, así como Preci, Bolognola, Visso, Ussita y Castelsantangelo sul Nera han sufrido importantes daños.

También han soportado las consecuencias de estos nuevos movimientos telúricos municipios como Amatrice, devastada el pasado 24 de agosto.

En esta localidad, muchos de los edificios que ya estaban deteriorados han sufrido nuevos desprendimientos, como la iglesia de San Agostino, que presenta ahora nuevos daños en la fachada.

El Gobierno italiano ha aprobado destinar 40 millones de euros en forma de un plan de contingencia y ayuda de urgencia.

Sin embargo, el esfuerzo económico que deberá hacer el país para lograr reconstruir los distintos pueblos y localidades golpeadas será mucho mayor.

Así lo han señalado en los últimos días el primer ministro italiano, Matteo Renzi, como el titular de Economía, Pier Carlo Padoan, que en una carta enviada a la Comisión Europea justifica que esta nueva emergencia impedirá a Italia cumplir los objetivos de déficit.

El Ejecutivo italiano deberá diseñar en los próximos meses un plan de reconstrucción -en el que ya trabajaba desde el pasado agosto- aplicable a todas las zonas afectadas.

Laura Serrano-Conde