Túnez, 8 mar (EFE).- Fuerzas de Seguridad tunecinas han hallado tres depósitos de armas y un camión cargado con gran cantidad de armamento moderno gracias a los interrogatorios a los yihadistas arrestados durante el intento de asalto en la ciudad de Ben Guerdan, reveló hoy el primer ministro tunecino, Habid Essid.

En una rueda de prensa, el jefe del Gobierno señaló, asimismo, que la señal para el inicio del ataque del lunes se dio desde el minarete de una mezquita próxima al cuartel y a la comisaría asaltadas lo que muestra el grado de implantación de los yihadistas en esta zona próxima a la frontera con Libia.

“El objetivo de este ataque era tomar la caserna, los puestos de seguridad y la Guardia Nacional” para hacerse con el control de la ciudad y “establecer un emirato”, afirmó.

“Los arrestados han proporcionado información esencial que ha permitido localizar tres depósitos de diferentes armas y de un camión cargado de armamento sofisticado”, resaltó.

Essid elevó a 55 el número de víctimas mortales de la batalla campal, que según relataron testigos a Efe duró varias horas y se desarrolló en el barrio donde se concentran los edificios de Seguridad de Ben Guerdan, considerada la capital del tráfico ilegal en el sur de Túnez.

En el tiroteo murieron “36 terroristas, 12 miembros de las fuerzas de Seguridad y siete civiles. Siete terroristas fueron detenidos”, detalló.

“La operación es ciertamente una victoria, pero no es más que una batalla más en la guerra que estamos librando” contra el yihadismo y el islam radical de influencia wahabí-saudí, recalcó el mandatario tunecino.

Es un triunfo que llena de moral a la fuerzas de Seguridad y a las unidades del Ejército tunecino, y que humilla a los terroristas, que ahora saben muy bien que “Túnez no está a su alcance”, subrayó Essid.

El jefe del Ejecutivo agradeció, una vez más, el valor y el esfuerzo de los habitantes de Ben Guerdan, que dijo ayudaron a las fuerzas de Seguridad a hacer fracasar un ataque que suponía una amenaza para el país.

Ben Guerdan, una de las ciudades de Túnez con más vínculos con el islam radical, amaneció hoy en medio de una tensa calma tras una noche en la que, según las autoridades, se respetó el toque de queda impuesto.

Testigos indicaron a Efe que la mayor parte de los comercios no han abierto sus puertas y que en las calles hay más Policía y fuerzas de Seguridad que habitantes.

Los accesos al sur siguen restringidos, con decenas de puestos de control levantados en todas las carreteras y patrullas por las poblaciones aledañas, mientras que los pasos fronterizos de Ras Jedir y Dehiba, que conducen a Libia, permanecen cerrados.

Si funciona la línea aérea regular que une distintas ciudades de Libia con el aeropuerto tunecino de Monastir, en el centro del país.