Beirut, 22 oct (EFE).- Intensos enfrentamientos se desarrollan hoy entre las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada kurdo árabe, y facciones opositoras sirias, apoyadas por fuerzas turcas, en varias zonas del norte de la provincia de Alepo, en el norte del país árabe.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos precisó que los choques tienen lugar en los alrededores de los pueblos de Al Sheij Aisa, Herbel y Um Hush, en poder de las FSD.

En esas áreas, la artillería turca ha lanzado más de 200 proyectiles así como contra otros lugares controlados por la alianza kurdo árabe, como Al Hasia, la presa de Shahba y Hasayak.

La ONG afirmó que al menos trece miembros de facciones rebeldes sirias y tres de las FSD han perecido en los combates de las últimas veinticuatro horas.

A estas víctimas mortales se suman quince milicianos de las FSD y cuatro civiles que han perdido la vida en bombardeos de aviones turcos contra posiciones de la fuerza kurdo árabe en el norte de Alepo durante los últimos tres días.

Las Unidades de Protección del Pueblo (YPG, en sus siglas en kurdo) -componente principal de las FSD- aseguraron en Twitter que el ejército turco ha desplegado sus tanques en las inmediaciones de a ciudad de Marea para respaldar a los combatientes de grupos opositores sirios.

Las YPG acusaron a Turquía de atacar a las FSD para proteger al grupo terrorista Estado Islámico (EI).

El Observatorio confirmó que carros de combate turcos llegaron hoy al área de Tel Maled, cerca de Marea y de Al Sheij Aisa, procedentes de Al Rai, próxima a la frontera turca.

Por su parte, la Comandancia General de las Fuerzas Armadas Sirias reiteró hoy en un comunicado, publicado por la agencia de noticias oficial SANA, su rechazo a la presencia del ejército de Turquía en su territorio.

En ese comunicado se consideró a los soldados turcos como “una fuerza ocupante” y se advirtió de que serán confrontados “de todas las maneras disponibles”.

Asimismo, se culpa a los líderes de Turquía de las “peligrosas consecuencias” que puedan resultar de sus actos sobre la seguridad y la estabilidad en la región.

Desde el pasado 21 de agosto, facciones sirias, apoyadas por aviones y carros de combate turcos, desarrollan en el norte de Alepo una ofensiva, que, según Ankara, tiene como expulsar al EI y frenar el avance de las milicias kurdas.