Madrid, 28 oct (EFE).- International Consolidated Airlines Group (IAG), formado por British Airways (BA), Iberia, Vueling y Aer Lingus, ganó en los nueve primeros meses del año 1.484 millones de euros, lo que supone un incremento del 25,8% respecto al mismo período de 2015, pese a un difícil entorno operativo.

Durante el período, los resultados del grupo se vieron afectados negativamente por los atentados terroristas, el referéndum británico para salir de la UE («brexit»), interrupciones operativas, incluyendo las huelgas de los controladores aéreos, y la evolución negativa de los tipos de cambio, aunque estos factores se compensaron parcialmente con el descenso de los precios del petróleo, ha explicado IAG.

No obstante, tras la decisión del Reino Unido de abandonar la UE, «no se ha producido ningún cambio regulatorio que afecte a la capacidad del grupo para desarrollar su negocio de forma eficaz o a su estructura regulatoria. Los términos de la salida del Reino Unido de la UE todavía no se han negociado», ha añadido IAG.

El beneficio de las operaciones de IAG entre enero y septiembre fue de 1.915 millones de euros antes de partidas excepcionales, lo que representa una mejora del 6,1 % respecto al año anterior, según ha comunicado hoy el grupo aéreo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Los ingresos totales se elevaron a 17.272 millones de euros, un 0,9 % más, de los que 15.345 millones, un 0,4 % más, correspondieron a los de pasaje y 743 millones a los de carga, un 6,9 % menos.

Aunque el desempeño fue «sólido» en el tercer trimestre, los resultados se vieron afectados por un difícil entorno operativo, con un impacto negativo de los tipos de cambio muy significativo de 162 millones de euros, debido principalmente a la debilidad de la libra esterlina, y continuas interrupciones operativas provocadas por las huelgas de controladores aéreos, ha señalado el consejero delegado de IAG, Willie Walsh.

A los niveles actuales del precio del combustible y tipos de cambio, el grupo hispano-británico espera obtener un beneficio de las operaciones de aproximadamente 2.500 millones de euros en 2016 y «no se ha producido ningún cambio significativo en las condiciones de mercado a corto plazo».

De enero a septiembre, IAG aumentó un 11,3 % la capacidad (asientos por kilómetro ofertados o AKO), mientras que el volumen de tráfico creció un 11,8 %, lo que elevó el coeficiente de ocupación hasta el 82,1 %, 0,4 puntos más. Iberia y Vueling mantuvieron sus patrones de crecimiento, pero «a un ritmo más lento».

IAG logró disminuir un 18,7 % la factura del combustible, al beneficiarse del descenso de los precios medios del petróleo, después de coberturas, y las eficiencias obtenidas con la introducción de nuevos aviones y la mejora de procedimientos.

En cambio, los gastos de personal aumentaron un 1,6 %, debido en parte a un cargo inicial por reestructuración de plantilla de 62 millones de euros vinculado a iniciativas desarrolladas con el fin de mejorar la eficiencia y eficacia general de BA.

El yield (ingresos de pasaje/ingresos pasajero-kilómetro transportados) descendió en BA e Iberia por la presión sobre las tarifas en las rutas sensibles al petróleo, la caída de la demanda debido a la incertidumbre derivada del «brexit» antes y después de la votación y la depreciación de las monedas de Latinoamérica, África y Oriente Medio, todo ello agravado por el impacto de los atentados terroristas.

La evolución de los ingresos de pasaje de Vueling se vio afectada negativamente por los atentados terroristas y las perturbaciones operativas provocadas por las huelgas de controladores aéreos, mientras que la de los de Aer Lingus ha sido sólida desde su adquisición, especialmente en las rutas del Atlántico norte.

La posición de efectivo del grupo es de 6.190 millones de euros, 334 millones más que a finales de 2015, con un efecto cambiario adverso de 475 millones de euros, en tanto que la deuda neta ajustada se redujo un 5,6 %, hasta 8.037 millones, y el ratio de deuda neta ajustada/ebitdar mejoró 0,1 puntos hasta 1,8 veces.