Saná, 29 mar (EFE).- El movimiento chií de los hutíes continuó hoy su avance en su lucha contra las fuerzas leales al presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, a pesar del apoyo árabe a la ofensiva liderada por Arabia Saudí contra sus posiciones.

Hoy se libraron intensos combates entre milicianos hutíes y grupos tribales defensores de Hadi en la ciudad costera de Adén y en la provincia de Shebua, en el sureste del Yemen, informaron a Efe fuentes tribales.

En un ataque de milicianos murieron al menos 23 combatientes y soldados leales al grupo rebelde chií, mientras que los afines a Hadi sufrieron solo dos bajas mortales.

En Adén, los combates entre los Comités Populares, integrados por miembros de diferentes tribus, y los milicianos hutíes tuvieron lugar de madrugada en el barrio de Jour Meksar, en el centro de la localidad, y en la zona de Dar Saad, ubicada en el norte.

Decenas de milicianos tribales tienen cercado un batallón militar leal a los hutíes en el cuartel Badr, vecino del aeropuerto internacional de Adén, añadieron las fuentes tribales.

En la provincia de Shebua, a unos 570 kilómetros al sur de Saná, la zona de Bihan fue escenario de duros choques entre milicianos tribales leales a Hadi y los hutíes, estos últimos respaldados por fuerzas militares del norte del país.

La milicia chií se hizo con el control de esta zona el pasado viernes.

Por otra parte, en el noroeste del país, al menos 26 soldados murieron en las últimas horas por los bombardeos aéreos de la coalición árabe contra las posiciones de los hutíes, según dijeron a Efe fuentes militares.

Anoche, fueron atacados cuarteles del Ejército yemení -del sector leal a los hutíes- en las provincias de Hesha y Saada, limítrofes con Arabia Saudí.

Hoy, la coalición bombardeó un convoy que sacaba armas de un cuartel militar en Saada, que anoche ya había sido atacado.

Asimismo, las fuentes explicaron que varios arsenales de los hutíes y dos cuarteles del Ejército en Saada fueron bombardeados.

En Saná, por su parte, los aviones de la fuerza árabe están bombardeando el complejo del palacio presidencial, informaron a Efe residentes de la zona.

Además, atacaron bases de la antigua Guardia Republicana, que era leal al expresidente yemení Ali Abdalá Saleh en las zonas de Al Samaá y Arhab, al norte de la capital yemení.

Desde Riad, un portavoz de la coalición, el brigada Ahmed Asiri, informó en su rueda de prensa diaria de que sus fuerzas destruyeron un campamento hutí cerca de la frontera con Arabia Saudí y bombardearon posiciones de los rebeldes en esa zona.

El portavoz de la coalición, que tiene el control total del espacio aéreo yemení, añadió que el grupo chií ha movilizado misiles balísticos y trasladó aviones a las afueras de Saná, que fueron destruidos por aviones de los países árabes.

“No habrá un lugar seguro para los hutíes en los próximos días”, recalcó Asiri, quien agregó que el movimiento rebelde recibió armas de “uno de los países de la región”, en alusión a Irán, país chií acusado por los estados árabes de estar prestando apoyo logístico y armamentístico a esa milicia para desestabilizar Oriente Medio.

En ese sentido, en una entrevista concedida a Efe en la localidad egipcia de Sharm al Sheij, el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Hadi, Riad Yasin, acusó hoy a la Guardia Revolucionaria iraní de apoyar a los rebeldes hutíes en el Yemen.

Explicó, además, que el papel de Irán en el Yemen es “grande” desde hace varios años y “se duplicó de manera constante últimamente”.

Además, el ministro consideró que es “inevitable” una operación terrestre en el Yemen contra este grupo chií porque, aseguró, los hutíes y Saleh están intentando propagar el caos sobre el terreno y provocar una guerra callejera contra los inocentes”.

En un discurso de clausura de la cumbre árabe, que se ha celebrado estos dos días en la ciudad egipcia de Sharm al Sheij, el presidente Abdelfatah al Sisi anunció la creación de una fuerza militar árabe conjunta para hacer frente a la inestabilidad regional.

Jaled Abdalá