El Cairo, 6 oct (EFE).- Human Rights Watch (HRW) pidió hoy al Gobierno iraquí que no permita que las fuerzas que hayan cometido violaciones en el pasado participen en la batalla para expulsar de la ciudad de Mosul (norte) al grupo terrorista Estado Islámico (EI).

En una carta dirigida al primer ministro Haidar al Abadi, HRW solicitó que se excluyan, por ejemplo, a miembros de la milicia progubernamental Multitud Popular, que han perpetrado abusos en anteriores campañas militares.

Asimismo, la ONG instó al Gobierno a garantizar los derechos humanos fundamentales y el principio de no discriminación en los controles de seguridad y la detención de sospechosos durante la operación de Mosul, que las autoridades están preparando desde hace meses y que se espera que comience antes de final de año.

Se calcula que más de 1,2 millones de civiles permanecen en la ciudad de Mosul, la más grande del norte de Irak y que ha estado en manos de los yihadistas desde junio de 2014, cuando el EI proclamó un califato en los territorios que controlaba en Irak y en la vecina Siria.

«Los civiles de Mosul han sufrido bajo el gobierno del EI durante más de dos años y necesitan apoyo, en lugar de estar en riesgo de (sufrir) represalías, si la ciudad es recuperada», aseguró la vicedirectora de Oriente Medio y el Norte de África de HRW, Lama Fakih.

«Lo último que las autoridades deben permitir es que fuerzas agresivas lleven a cabo ataques de venganza en un ambiente de impunidad», añadió.

En anteriores ofensivas de las fuerzas iraquíes contra el EI, HRW documentó violaciones contra los civiles cometidas por algunas brigadas de la Multitud Popular y también por la Policía Federal iraquí, como el maltrato y la tortura de presos, ejecuciones sumarias y desapariciones forzosas, además de la destrucción intencionada y el saqueo de propiedades privadas.

Por otra parte, la ONG señaló que algunos batallones han reclutado a niños para luchar en sus filas, como la milicia integrada por tribus suníes Multitud de los Clanes.

En este sentido, HRW pidió a Irak que investigue los abusos perpetrados por sus fuerzas, haga públicos los resultados de las investigaciones y castigue a los responsables.