Beirut, 17 dic (EFE).- El grupo chií libanés Hizbulá expresó hoy «dudas profundas» respecto a los «motivos y objetivos» que llevaron esta semana a Arabia Saudí a anunciar la formación de una coalición antiterrorista y acusó a Estados Unidos de estar detrás de esa idea.

«Se trata de una respuesta de Arabia Saudí y de otros países a una petición de Estados Unidos, que desea que manden fuerzas a ciertos regímenes en el mundo árabe e islámico como alternativa al envío de tropas terrestres de su país a la región», dijo la organización libanesa en un comunicado.

Además, señaló que la decisión fue precipitada y se plantean ciertos interrogantes, como cuál es el mérito de Arabia Saudí para liderar una alianza antiterrorista cuando es «responsable del terrorismo, del pensamiento radical y ofrece a los terroristas apoyo financiero y militar».

«No es ningún secreto que Arabia Saudí está involucrado en el terrorismo de Estado en el Yemen, donde apoya a los grupos terroristas, así como en Siria e Irak», añadió Hizbulá en su comunicado.

Además, el grupo chií se preguntó si la nueva coalición «combatirá al terrorismo israelí contra los palestinos y los pueblos de la región o bien hará frente a los movimientos de resistencia».

Asimismo, expresa su sorpresa de que Arabia Saudí, de confesión mayoritaria suní, haya incluido al Líbano en esa alianza sin informar a los libaneses, lo que «constituye una violación de la Constitución, de las leyes y las normas» que se aplican en el país.

«Hizbulá rechaza unirse a una coalición tan sospechosa e insiste en que el Líbano fue la primera nación en combatir toda forma de terrorismo, ya sea el de Israel o de los grupos takfiríes (extremistas suníes)».

Esta nueva coalición militar está integrada por 34 países islámicos que buscan cerrar filas desde Riad, donde estará su centro de operaciones.

El ministro saudí de Defensa, el príncipe Mohamed bin Salman, aseguró ayer que la coalición islámica se coordinará con las potencias mundiales y las organizaciones internacionales.

No han trascendido detalles de las operaciones que llevará a cabo la nueva alianza, ni de los países en los que actuará. Tampoco cuáles serán sus blancos concretos, aunque Arabia Saudí ya ha anunciado que el grupo terrorista Estado Islámico (EI o Dáesh) no será el único objetivo.

Los países que participan en la alianza son Arabia Saudí, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Pakistán, Baréin, Bangladesh, Benin, Turquía, Chad, Togo, Túnez, Yibuti, Senegal, Sudán, Sierra Leona, Somalia, Gabón, Guinea, Palestina, Comoras, Catar, Costa de Marfil, Kuwait, el Líbano, Libia, Maldivas, Malí, Malasia, Egipto, Marruecos, Mauritania, Níger, Nigeria y el Yemen.