Roma, 8 abr (EFE).- El marfileño Rudy Guede, único condenado por el asesinato de Meredith Kercher en 2007 en Perugia (centro), quiere repetir su proceso judicial después de que Amanda Knox y Raffaele Sollecito fueran absueltos el 27 de marzo por el Tribunal Supremo de Italia.

Guede fue condenado en Italia a 16 años de cárcel por ser considerado “cómplice de asesinato” de Kercher la noche del 1 de noviembre de 2007 en Perugia, ciudad en la que esta cursaban un programa estudiantil.

La teoría de los fiscales establecía entonces que la joven británica fue asesinada tras negarse a participar en un “juego sexual”, por lo que supuestamente Guede violó a Meredith, mientras que Knox la apuñaló, al tiempo que Sollecito la sostenía.

El marfileño eligió un juicio breve y actualmente cumple la sanción en un penal de Viterbo (centro).

Pero, después de que el Tribunal Supremo de Italia absolviera definitivamente el pasado 27 de marzo a Knox y a su exnovio Sollecito del crimen, Guede pide ahora la repetición de su proceso judicial, según publica hoy el diario “La Repubblica”.

“Soy un condenado imposible, cómplice de un homicidio que no tiene autor”, afirma Guede.

Según las informaciones del rotativo italiano, el marfileño quiere volver a ser juzgado y así se lo ha transmitido a sus abogados que ya han presentado un recurso ante el Tribunal Supremo.

“Estoy convencido de que encontraremos elementos útiles para revocar el veredicto”, apunta.

El marfileño, que confiesa estar estudiando Historia en la prisión, ya se quejó en 2011 de que Knox y Sollecito fueran absueltos por el Tribunal de Apelación de Perugia por no “existir” o “no haber cometido” los hechos que a ambos se les imputaban.

“Quiero saber porqué yo soy el único que debe pagar (por el asesinato de Kercher). Por qué ellos están en casa, ella se ha convertido en una estrella y en la cárcel estoy solo yo”, comentaba entonces, según recuerda el diario italiano.

Knox y Sollecito fueron detenidos en noviembre de 2007 y en diciembre de 2009 un tribunal de Perugia les condenó a 26 y 25 años de prisión, respectivamente, por participar en la muerte de la estudiante.

Pasaron cuatro años en las cárceles italianas, pero el 3 de octubre de 2011, el Tribunal de Apelación de Perugia les absolvió.

Esta sentencia fue recurrida al Supremo que la invalidó y pidió al Tribunal de Apelación de Florencia que repitiera el proceso, al creer que se habían cometido errores judiciales.

El Tribunal de Florencia les condenó en enero de 2014 a 28 años y seis meses de prisión para Knox y a 25 años a Sollecito.

El pasado 27 de marzo, fueron absueltos por el Tribunal Supremo de Italia.