Atenas, 1 dic (EFE).- El Parlamento griego comenzó hoy el debate de los Presupuestos Generales de 2016, los primeros que se presentan bajo el Gobierno de Alexis Tsipras, que contemplan nuevos sacrificios para el contribuyente, y un fuerte ahorro en materia de pensiones.

En 2016, el Estado pretende ingresar unos 5.700 millones de euros adicionales a través de subidas de impuestos, gravámenes y cotizaciones y recortes en las prestaciones sociales.

El borrador presupuestario contempla ahorros de diverso tipo por un total de 2.532 millones de euros, por ejemplo, en el gasto militar o, lo que es más problemático, en el sistema de pensiones.

Al mismo tiempo, pretende elevar los ingresos en 3.201 millones de euros, a través de diversas subidas de impuestos.

En un discurso ante el grupo parlamentario izquierdista de Syriza antes del comienzo del debate, Tsipras destacó que gracias a que la recesión económica será menos grave de lo previsto inicialmente, las medidas serán también menos pronunciadas.

En concreto, Tsipras señaló que el hecho de que en 2016 el PIB se contraerá previsiblemente un 0,7 % -en lugar del 1,3 % previsto anteriormente- ha permitido evitar el ahorro en los presupuestos de otros 500 millones de euros más.

Tsipras auguró que Grecia volverá a la senda del crecimiento a partir de la segunda mitad de 2016.

Pese a que los presupuestos contemplan medidas drásticas, el líder izquierdista recalcó ante sus filas que por primera vez en cinco años el erario pone un «peso considerable» en el aumento del gasto social, concretamente en sanidad, educación, empleo y ayudas humanitarias, áreas a las que se destinarán 823 millones de euros.

En total, los presupuestos prevén un gasto de 55.664 millones de euros, 83 millones de euros más que en 2015, y unos ingresos de 53.091 millones, 436 millones más que en el año en curso.

Uno de los puntos más conflictivos del erario es el que se refiere al ahorro en el sistema de pensiones.

Grecia se ha comprometido ante sus acreedores a ahorrar entre 2015 y 2016 un 1 % del producto interior bruto (PIB) en las pensiones, la mayor parte en el próximo año.

En cifras esto se traduce que hasta finales de 2016, el Estado deberá haber ahorrado 1.400 millones de euros en el sistema de pensiones.

El Gobierno se ha propuesto hacerlo sin recortar las pensiones principales. El sistema griego de jubilación tiene dos componentes, una pensión principal y una suplementaria, ambas públicas.

Para poder obtener este volumen de ahorro, los planes gubernamentales prevén recortes básicamente en las pensiones suplementarias que aunque se denominan auxiliares, forman una parte fundamental de los ingresos mensuales, y además contemplan subidas de las cotizaciones.

El tema de las pensiones, que forman parte del paquete que Grecia debe cumplir para poder abrir la primera evaluación del rescate y, posteriormente, el debate sobre un posible alivio de la deuda, es un asunto que puede poner a prueba la supervivencia de este segundo Gobierno de Tsipras.

En la reunión con el grupo parlamentario de Syriza Tsipras recordó que los partidos de la oposición se negaron a hacer un frente común de cara a las negociaciones con los acreedores sobre este tema.

El sábado pasado Tsipras se reunió durante seis horas con los líderes de la oposición en un intento de fortalecer su posición negociadora pero salió con las manos vacías.

El apoyo de la oposición le hubiera servido sobre todo de puertas adentro, pues en la última votación sobre las medidas del rescate, el Gobierno perdió a dos diputados quedándose en dos escaños por encima de la mayoría absoluta.

En vista de la fragilidad actual, los medios locales han especulado estos días con la posibilidad de que el primer ministro de Syriza pueda intentar buscar un tercer partido para su coalición.

Tsipras negó hoy categóricamente ese extremo y aseguró que la coalición actual se mantendrá hasta el final de la legislatura, es decir, otoño de 2019.