Erbil (Irak), 28 oct (EFE).- Las fuerzas iraquíes comenzaron hoy a atacar la zona de Al Shura, situada a 40 kilómetros al sur de Mosul, y considerada la principal línea defensiva del grupo Estado Islámico (EI) en el frente meridional de la ofensiva contra Mosul, mientras la ONU alerta del secuestro masivo de civiles por el EI.

Asimismo, agentes de la Policía de Nínive han comenzado a desplegarse en la localidad de Al Hamdaniya, al este de Mosul, como parte de un plan para sustituir a los militares que irrumpieron en las poblaciones del frente oriental, en una jornada en la que al menos 72 yihadistas perdieron la vida.

El responsable político de la zona de Al Shura, Jaled Yaru, dijo a Efe que la artillería de las fuerzas de combate de la Policía Federal ha comenzado a disparar sus cañones contra Al Shura, que ha sido blanco de intensos bombardeos aéreos en los últimos días.

Según Yaru, este ataque de la artillería precederá al asalto terrestre contra el núcleo urbano, que el responsable considera que se producirá en las próximas horas.

Yaru destacó que Al Shura es el principal punto defensivo del frente meridional de la batalla de Mosul, que comenzó el pasado día 17, y calificó su caída como fundamental para continuar el avance hacia la capital de Nínive.

El político indicó que, en los días previos, las fuerzas de seguridad iraquíes lograron aislar la población del resto de la región para facilitar su asalto.

El frente sur de Mosul es el que se encuentra más alejado del principal bastión yihadista, ya que las fuerzas iraquíes y kurdas se han acercado a entre cinco y diez kilómetros en algunas zonas al este y norte de la capital de Nínive.

Esta ofensiva coincide con la denuncia efectuada por la ONU de que cerca de 8.000 familias han sido secuestradas y conducidas por hombres armados del EI desde zonas periféricas hacia la ciudad iraquí de Mosul para intentar disuadir al Ejército iraquí de que ataque sus posiciones.

“Se trata de una cobarde estrategia para hacer inmunes ciertas zonas de las operaciones militares”, declaró la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani.

Las familias secuestradas provenían de cuatro áreas distintas en las afueras de Mosul, donde se encuentran más de un millón de civiles y que está sometida desde hace doce días a una gran una ofensiva militar de las fuerzas iraquíes.

En la retaguardia de los combates, un total de 400 agentes se han desplegado por el sur de Al Hamdaniya, situada a una veintena de kilómetros de Mosul, confirmó a Efe el jefe de la Policía provincial, Waziq Abdelqader al Hamdani explicó a Efe

Al Hamdani indicó que su misión es hacerse con el control de la situación sobre el terreno y garantizar la seguridad, una vez que las tropas del Ejército concluyan su retirada escalonada de la zona, arrebatada esta semana de la manos del EI.

También anunció que la comandancia central de la Policía de Ninive se trasladará a Al Hamdaniya en los próximos días, coincidiendo con la llegada de más policías que también se desplegarán en otras poblaciones liberadas como Bartala.

El portavoz de las operaciones conjuntas, por su parte, Yehia Rasul, anunció en un comunicado que aviones iraquíes mataron hoy a 47 “terroristas del Daesh (acrónimo en árabe del EI)” en varias zonas del norte de Mosul, mientras que otros 25 yihadistas perecieron en bombardeos de la coalición internacional, que destruyó 12 vehículos bomba, tres túneles y un mortero.

El oficial de las fuerzas especiales Mustafa al Obeidi, había informado a Efe de que aviones iraquíes mataron esta madrugada a un dirigente del EI en Mosul, identificado como Jaled Danun al Hamduni, conocido también como el mulá Jaled, cuando asistía a una reunión sobre seguridad en el norte de Mosul.

Según Rasul, desde el comienzo de la batalla de Mosul, el pasado día 17, 772 combatientes del EI han muerto y 23 han sido detenidos.

La comandancia del Ejército iraquí estima que el EI cuenta con unos 6.000 combatientes para defender la ciudad.

Asimismo, en la jornada de hoy han sido destruidos 126 vehículos bomba, 27 lanzaderas de mortero, cuatro casas bombas y once cañones de artillería.

Además, se han incautado de 1.500 kilogramos de nitrato amónico un compuesto empleado como fertilizante y que los yihadistas utilizan como explosivo para la elaboración de bombas.

Yaser Yunes