Jerusalén, 26 jul (EFE).- Fuentes israelíes confirmaron que el espía israelí Jonathan Pollard será liberado en EE.UU. a partir de noviembre, tras tres décadas en prisión y una condena perpetua.

Las fuentes oficiales, citadas por el servicio de noticias Ynet, que no las identifica, aseguraron que Pollard saldrá de prisión este año y negaron que su liberación, largamente solicitada por Israel, suponga una “compensación” por el pacto nuclear con Irán, al que el gobierno israelí se opone.

Según ese medio, la liberación se decidió hace tres semanas en un procedimiento judicial habitual de revisión de condena y sin que el gobierno israelí o estadounidense se involucrase de ningún modo.

El diputado Nachman Shai, de Unión Sionista y presidente del comité del Parlamento para la liberación de Pollard dijo que el espía “no es una carta política y relacionarle con el pacto con Irán o la liberación de prisioneros árabes es ridículo, vergonzoso y humillante. Ha llegado el momento de liberar a Pollard. Ha ganado su libertad por derecho”.

Treinta años en prisión, señaló, es “más de lo que ningún preso americano ha estado por una ofensa similar. Ahora, será liberado”.

La exesposa de Pollard pidió ayer en una comparecencia televisiva que el estado facilite al preso el mejor abogado para asistirle en el proceso para conseguir la libertad condicional, y negó haber recibido confirmación oficial de su liberación.

El viernes una fuente del Departamento de Justicia confirmó a Efe que “en noviembre de 2015, Pollard podrá optar a la libertad condicional anticipada”, que supone la liberación de un reo antes de completar su condena bajo ciertas condiciones.

Pollard, judío estadounidense de 60 años que obtuvo la nacionalidad israelí cuando ya estaba en prisión, fue detenido en 1985 mientras trabajaba como analista civil para la Marina estadounidense y acusado de entregar documentos secretos al servicio de inteligencia israelí, por lo que fue condenado a cadena perpetua en 1987.

Israel negó en un principio que actuara pagado por sus servicios secretos en el extranjero, el Mosad, y solo una década después reconoció que Pollard había sido su espía.

Los términos de su sentencia estipulan que puede ser liberado 30 años después de su arresto siempre que no lo impida la Comisión de Libertad Condicional, que podría impedirlo si determina que ha violado grave o frecuentemente reglas de la institución o que hay una probabilidad razonable de que cometerá algún crimen federal, estatal o local.

El Gobierno israelí reclama hace años un indulto a Pollard.

Si finalmente es liberado, el Gobierno de Barack Obama se anotaría un tanto en su relación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, muy debilitada por el reciente pacto nuclear con Irán.