Nueva York, 3 abr (EFE).- Los ministros de Exteriores de Francia, Yves Le Drian, y de Alemania, Heiko Maas, defendieron este miércoles su proyecto común en defensa del multilateralismo en la Universidad de Columbia, en Nueva York, ciudad donde nació y creció el presidente Donald Trump, quien acuñó el lema nacionalista «América primero».

«No es contra Trump (…), no es una alianza contra nadie», insistió en varias ocasiones Maas durante la presentación en Nueva York de la iniciativa germano-gala ante un grupo de estudiantes de Ciencias Políticas de la prestigiosa Universidad de Columbia.

Según el ministro alemán, no es sólo una cuestión de Estados Unidos, sino que el nacionalismo y el populismo se han extendido a nivel global en países como Brasil, Polonia, Italia o Hungría.

«Cuando los organismos multilaterales están bajo ataque, no podemos confiar en el orden, tenemos que hacer algo para defender» lo que se ha conseguido construir tras la segunda Guerra Mundial, dijo Maas, que insistió que ante los lemas «América primero», «Rusia primero» y «China primero» hay que reaccionar con el lema «Europa Unida».

Por su parte, Le Drian explicó que el objetivo de su plan es «crear una red de países» dispuestos a reforzar la cooperación y el espíritu del multilateralismo, que el ministro espera que sea integrado por el grupo de los países más industrializados del G7, que se reúnen este verano en Francia.

Asimismo, ambos políticos planean organizar un gran encuentro coincidiendo con la Asamblea General de la ONU, en septiembre, para atraer al mayor número posible de países.

Por esta razón durante su presencia en Nueva York, sede de Naciones Unidas, y donde este martes anunciaron su iniciativa, ya han comenzado los contactos con diferentes estados para ganarlos para su causa y desarrollar «la arquitectura» de la nueva plataforma.

«Queremos trabajar en paralelo con las organizaciones para, amplificarlas» y abordar temas como el respeto de la legislación internacional, la educación, el uso de la tecnología, los riesgos del ciberespacio, el cambio climático o la lucha contra las distribución de noticias falsas, apuntó el jefe de la diplomacia francesa.

De acuerdo con Le Drian, la iniciativa «no tiene ninguna intención de sustituir a ninguna institución» y menos a la Unión Europea.

«Queremos reforzar la cultura actual», dijo, antes de explicar que la idea es que una vez formada, esta red promultilateralismo se reúna dos veces al año «para animar a los gobiernos para que los acuerdos sean respetados».

A lo que Maas insistió que «no es un nuevo club dentro de las organizaciones (…), sino que queremos invitar a todos para preservar la ley y las organizaciones multilaterales y defender sus funciones» en cuestiones como el derecho y los trabajadores humanitarios o el control del armamento nuclear.

Para el ministro alemán, todas estas cuestiones «son muy diferentes, pero tienen una cosa en común, no tienen fronteras» y deben abordarse desde una óptica multilateral.

«Tenemos que hacer más para preservar el orden internacional», insistió el responsable alemán, antes de sostener que la democracia, la libertad y los derechos humanos «no son permanentes ni eternos si no los defendemos y luchamos por ellos».

En este contexto, Le Drian, que este jueves estará en Washington, defendió la actualidad de la OTAN como una organización que refuerza a Estados Unidos gracias a la conexión con sus aliados y, por otra parte, refuerza a los aliados conectados con Washington. Un valor añadido, que no tienen otras grandes potencias como China.

«Hay que decirlo porque la gente habla de la existencia de dudas (sobre la OTAN)», subrayó.

El responsable alemán advirtió también sobre los peligros de una nueva carrera armamentística, sobre todo después de que el pasado febrero Estados Unidos y Rusia anunciaran su retirada del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, que se alcanzó durante la Guerra Fría.

Asimismo, el político de Sarre destacó, en defensa de su proyecto común, que en la política actual «ya no importa dar las mejores respuestas» sino las más rápidas y fáciles y que tengan una mejor acogida.

«Pero las respuestas fáciles no van a resolver ningún problema ni ningún asunto al que nos tenemos que enfrentar» declaró Maas, antes de volver a hacer hincapié en que no hay que dar por garantizado el sistema político actual, sino que hay que «levantarse y luchar por él».