París, 12 jul (EFE).- Francia recibe esta semana al presidente de México, Enrique Peña Nieto, en una visita de Estado marcada, a juicio de París, por su extensión y por coincidir con la Fiesta Nacional francesa, el 14 de julio, lo que evidencia «cómo se ha enriquecido la relación bilateral».

Fuentes del Elíseo explicaron que el viaje de Peña Nieto muestra «hasta qué punto se ha intensificado» el interés mutuo entre ambos países, después de pasar la página de la crisis suscitada por el encarcelamiento, durante siete años, de la ciudadana francesa Florence Cassez, liberada en enero de 2013.

Aunque Peña Nieto ya se encuentra en París, según confirmaron a Efe fuentes diplomáticas mexicanas, no será hasta mañana cuando comience su agenda oficial.

El lunes firmará por la mañana un paquete de acuerdos, sobre todo de ámbito científico y académico, en la Casa de América Latina en París, antes de acudir a la recepción oficial en el Palacio de los Inválidos y de entrevistarse con los presidentes de la Asamblea Nacional, Claude Bartolone, y del Senado, Gerard Larcher.

El martes, será protagonista de un hecho insólito, como recuerdan en el Elíseo: será la primera vez que un jefe de Estado en visita oficial participe en el desfile militar del 14 de julio.

En la parada participarán además en torno a 150 cadetes y oficiales de las Fuerzas Armadas y la Gendarmería mexicanas, junto a seis águilas (tres reales, dos tipo «harris» y una «de cola colorada») a cargo del agrupamiento de cetreros.

El día siguiente, el presidente mexicano viajará a Marsella (sur de Francia), donde, tras homenajear a Gilberto Bosques -diplomático mexicano que ayudó a salvar la vida a miles de judíos durante la persecución nazi en la II Guerra Mundial-, visitará junto a su homólogo, François Hollande, la fábrica de helicópteros Airbus y el velero-escuela Cuauhtémoc.

El 16 de julio, último día del viaje, inaugurará un foro empresarial franco-mexicano y se entrevistará con Hollande en el Elíseo, tras lo cual ofrecerán una declaración conjunta y cerrarán la visita oficial con una cena de gala.

Para el Elíseo, se trata de una «agenda densa» de actividades y encuentros para restablecer la total normalidad en las relaciones, encauzadas ya por el viaje de Hollande a México, en abril de 2014.

En total se firmarán, según las fuentes, alrededor de 60 o 70 acuerdos bilaterales en diferentes campos, sobre todo el económico y el educativo.

Francia ofrecerá a México apoyo en su decisión de incorporarse a las misiones multinacionales de mantenimiento de paz, así como en la formación de su Gendarmería, y a cambio prevé el respaldo del país norteamericano en la conferencia sobre cambio climático (COP 21) que París acogerá a finales de año.

En 2014, los intercambios comerciales bilaterales crecieron un 10 %: las exportaciones francesas a México superaron los 2.000 millones de euros, mientras que las importaciones rondaron los 1.700 millones, según las fuentes, que detallaron que el volumen de inversiones francesas en aquel país fue de 2.200 millones de euros.

Pese a todo, la Presidencia francesa ya advirtió de que no se anunciarán durante la visita grandes contratos, pese a que había esperanzas en Francia de que México adquiriese un número importante de helicópteros Super Puma.

Las fuentes concretaron que hay negociaciones abiertas en ese sentido, pero que «no existe ninguna presión» para cerrar un acuerdo.

Por Enrique Rubio