Beirut, 28 oct (EFE).- Facciones islámicas y rebeldes avanzaron hoy por el suroeste de la ciudad septentrional siria de Alepo en el marco de una ofensiva para romper el asedio a los barrios orientales de la urbe, sitiados por el ejército y controlados por la oposición.

El Ejército de Al Fatah (Conquista), una alianza armada islámica, anunció el comienzo de la “batalla” para levantar el cerco militar al este de la localidad.

En un vídeo, publicado en su cuenta de Twitter y el canal opositor “Alepo hoy”, uno de los dirigentes del Ejército de Al Fatah, Abdelmoneim Zin Edin, explicó que sus milicianos salieron al amanecer de hoy “hacia los frentes para liberar Alepo y romper el asedio”.

Zin Edin auguró la victoria de sus combatientes contra “Rusia, Irán y la bandas criminales de (el presidente sirio, Bachar) Al Asad”.

La Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal agrupación política opositora, confirmó en un comunicado que el Ejército Libre Sirio (ELS) y otras organizaciones rebeldes participan en la ofensiva, que ha sido bautizada como “La gran batalla épica de Alepo”.

La CNFROS puntualizó que el fin no es solo romper el asedio en el este de la ciudad, sino también “liberar las partes tomadas por el régimen en el oeste”.

Durante esta primera jornada, los grupos islámicos e insurgentes efectuaron una ola de ataques contra diversas partes del oeste y el suroeste de Alepo, que comenzaron con varios atentados perpetrados con coches bomba por el Frente de la Conquista del Levante (exfilial de Al Qaeda) y el Partido Islámico de Turkmenistán.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos detalló que se desarrollan combates entre los opositores y los efectivos gubernamentales a lo largo de 15 kilómetros, desde el distrito de Yamiat al Zahrá, en el extrarradio occidental, hasta el suroeste, pasando por Dahie al Asad, Proyecto 1070 y otra zonas.

Los enfrentamientos de hoy se han saldado con la toma casi en su totalidad de Dahie al Asad por parte de las facciones.

El Observatorio precisó que los grupos armados conquistaron casi todo Dahie al Asad, excepto de algunos edificios adyacentes al vecino Proyecto 1070 y a la Academia Militar Al Asad, en el barrio de Al Hamdaniya, así como de viviendas junto al área de Alepo Nueva.

No obstante, el Frente de la Conquista del Levante anunció que se había hecho con el dominio completo de Dahie al Asad, “tras el colapso de ejército nusairí (en referencia a alauí, rama derivada del chiismo que profesa el presidente Bachar al Asad) y las milicias apóstatas”, en un comunicado publicado en Telegram.

También han estallado combates en distrito de Al Brich, en el norte; y en las inmediaciones del aeropuerto militar de Kueires, en el extrarradio oriental.

Por su parte, fuentes militares, citadas por la agencia de noticias oficial siria, SANA, apuntaron que unidades del Ejército frustraron un “amplio ataque” de organizaciones terroristas desde varios lados y en dirección al suroeste de Alepo.

Las fuentes destacaron que los soldados destruyeron dos coches bomba, dos carros de combate y un gran número de vehículos blindados de sus oponentes, sin ofrecer más detalles.

En paralelo a los combates, cientos de cohetes han impactado en zonas bajo el control de las autoridades en el oeste de Alepo.

SANA ha afirmado que al menos siete personas han fallecido y otras setenta han resultado heridas por la caída de proyectiles arrojados por “organizaciones terroristas” contra áreas residenciales.

El Observatorio elevó a quince muertos y cien heridos las víctimas por esos ataques contra los barrios de Al Hamdaniya, Al Meridian, Al Furqan, Al Azima, Al Yamilia, Al Mashriqa y Al Fid, entre otros.

Las hostilidades se han intensificado en Alepo desde el pasado fin de semana, tras el fin de una pausa humanitaria de cuatro días, declarada por Rusia y el Gobierno de Damasco.

La mitad oriental de Alepo lleva sitiada por las fuerzas gubernamentales desde el pasado 17 de julio cuando los soldados recuperaron el control de la carretera de Castelo, la única vía de suministros que quedaba abierta a los distritos del este.

El 6 de agosto, los insurgentes lograron romper el asedio abriendo una línea alternativa de abastecimiento por el suroeste a través del camino de Al Ramusa, aunque estuvo cortado la mayor parte del tiempo por los combates y dieciocho días después fue reconquistado por el Ejército.