Madrid, 14 abr (EFE).- El Gobierno español confía en las vacunas y en el plan de recuperación con fondos europeos para salir de la crisis sanitaria y económica provocada por la covid-19, sin necesidad de mantener el estado de alarma declarado en el país ante la pandemia.

El próximo 9 de mayo está previsto que termine esta situación excepcional después de más de seis meses de toque de queda nocturno y restricciones a la movilidad y a las reuniones sociales para frenar el coronavirus.

Al igual que mantiene el objetivo de que el 70 por ciento de la población esté vacunada en verano, pese a los retrasos con algunas dosis, y que empiecen a llegar las primeras partidas de los 140.000 millones de euros (unos 167.000 millones de dólares) previstos desde Europa.

El presidente del Ejecutivo español, el socialista Pedro Sánchez, defendió este miércoles este escenario, con el apoyo de su socio, la formación de izquierda Unidas Podemos, frente a las críticas de una oposición que considera precipitado anunciar el fin del estado de alarma cuando la incidencia de la covid-19 sigue alta, surgen problemas con algunas vacunas y aún está por enviar el plan económico a Bruselas.

FIN DEL ESTADO DE ALARMA EN MAYO

Sánchez se reafirmó en acabar el 9 de mayo como está previsto el estado de alarma que comenzó el 25 de octubre, el segundo en el país tras el de marzo a junio del año pasado.

Su Gobierno sostiene que las regiones, que gestionan servicios como los sanitarios, tienen capacidad para seguir aplicando restricciones si lo consideran, sin necesidad de prorrogar esa situación excepcional en el conjunto del país.

El «final del túnel» puede estar más cerca, pero hay que resistir aún un poco más, ya que «si España quiere, España puede», sentenció durante un largo debate parlamentario.

En cambio, para la oposición, e incluso grupos nacionalistas que puntualmente le han apoyado, es una temeridad anunciar ahora el fin del estado de alarma sin un «plan B» que dé seguridad jurídica a las regiones si deciden mantener restricciones que puedan afectar a derechos fundamentales como los de libre circulación y de reunión.

Además de dar un mensaje a la sociedad de que es posible relajar las medidas de prevención ante la covid-19, aunque casi la mitad de los españoles considera que pasará más de un año hasta volver a cierta normalidad, según una encuesta.

Los datos oficiales muestran una incidencia acumulada de 200 positivos de coronavirus por cada 100.000 habitantes en los últimos catorce días, lejos del objetivo de bajar de los 50 para alcanzar una nueva normalidad, con 76.756 fallecidos y 3.387.022 contagios acumulados.

VACUNAS Y FONDOS EUROPEOS

Las vacunas, pese a los contratiempos con AstraZeneca y Janssen, y el plan de recuperación para 2021-2026 son las bazas en las que el Gobierno español confía para avanzar en ese objetivo.

España ha administrado más de 11 de los cerca de 13,5 millones de dosis recibidas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca, pues las primeras de Janssen recibidas este miércoles aún no serán utilizadas.

Sánchez garantizó que España cumplirá el objetivo de tener vacunados a finales de agosto a 33 de sus cerca de 47 millones de habitantes.

La otra baza es el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, cuyos primeros 70.000 millones de euros (unos 83.825 millones de dólares) se esperan para 2021-2023.

A unos días de enviar este plan para su revisión en Bruselas, el Gobierno español está convencido de que será el proyecto más ambicioso de transformación económica en la historia del país para superar la crisis por la pandemia.

Luis Ángel Reglero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *