Estrasburgo (Francia), 9 abr (EFE).- El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) falló hoy que las restricciones que los tribunales rusos impusieron, con un arresto domiciliario durante diez meses, al líder opositor Alexéi Navalni vulneraron tres artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Así, la Sala Tercera de la Corte europea falló por unanimidad que Rusia violó tres artículos del citado Convenio: los derechos a la libertad y a la seguridad, la libertad de expresión y la limitación del uso de restricciones de derechos.

Por ello, el Tribunal de Estrasburgo condena a Rusia a indemnizar a Navalni con 20.000 euros en concepto de daños morales y 2.665 por gastos y costas.

Navalni, activista en la lucha contra la corrupción de 42 años, fue mantenido en arresto domiciliario en 2014 durante la investigación por un supuesto fraude comercial y blanqueo de capitales.

El TEDH ya falló en 2017 que ese juicio, en el que finalmente fue condenado junto a su hermano Oleg, acabó con sentencias «arbitrarias y poco razonables» de los tribunales rusos.

Durante el arresto domiciliario, Navalni tenía prohibido comunicarse con personas que no fueran familiares cercanos y abogados; recibir o enviar correo; utilizar la radio, la televisión e internet; y hacer declaraciones a los medios.

Según la Corte europea, Navalni tuvo que llevar un brazalete electrónico, tenía prohibido ir a su trabajo, pasear, hacer recados o salir de su apartamento.

Tras ser condenado a tres años y medio de cárcel, Navalni rompió su brazalete electrónico y se fue a su despacho, por no haber recibido la notificación de la prolongación legal del arresto domiciliario. No fue detenido ni sancionado por ello.

Según el fallo, «no había razón que justificara el arresto domiciliario», por lo que todo el período de limitación de libertad fue «ilegal».

Concluye la sentencia que el arresto domiciliario fue «desproporcionado», con unas restricciones que parecen «cada vez más absurdas con el paso del tiempo», porque «solo perseguían asfixiar el pluralismo político y tenían un objetivo no declarado».

El fallo de hoy es el sexto que Navalni gana a Rusia en la Corte europea. Aún siguen pendientes de resolución al menos seis demandas suyas.