Dakar, 22 ene (EFE).- El número de desplazados internos en los países de la región del Sahel supera ya, por primera vez, los dos millones debido a la violencia, declaró hoy la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Esta región, que incluye Burkina Faso, Chad, Mali y Níger, alberga algunos de los países más empobrecidos del mundo y en ella confluyen, además, múltiples crisis, como los conflictos intercomunitarios, el yihadismo, la pobreza extrema, la inseguridad alimentaria, el cambio climático y, ahora, también la pandemia de la Covid-19, que ha agravado aún más la situación.

“La extrema vulnerabilidad del Sahel se ve agravada por el impacto de los desplazamientos forzados, causados por la violencia generalizada y brutal perpetrada por grupos armados y criminales”, transmitió hoy el portavoz de ACNUR, Boris Sheshirkov, según un comunicado de la organización.

Sheshirkov también advirtió que “la respuesta humanitaria está peligrosamente desbordada”.

Según datos de ACNUR, los desplazamientos en el Sahel se han cuadruplicado en solo dos años, ya que a principios de 2019 eran 490.000 las personas desplazadas en el interior de sus países.

Más de la mitad de los desplazados internos de la región son ciudadanos de Burkina Faso, país que ha visto recrudecerse de manera exponencial la violencia desde el primer atentado yihadista en su territorio en 2015.

Desde el pasado 31 de diciembre, en Burkina Faso, una serie de ataques armados en la provincia de Yatenga, situada en la región Norte del país, ha ocasionado el desplazamiento de más de 11.000 personas, la mayoría mujeres y niños.

Desde principios de 2021, la violencia en Níger y Burkina Faso ya ha obligado a más de 21.000 personas a huir de sus hogares y buscar otro refugio en sus propios países.

La región del Sahel también acoge a más de 850.000 refugiados, principalmente de Mali, el país que sufre más atentados en el Sahel occidental.

“A pesar de la generosidad de sus anfitriones, muchos desplazados internos ni siquiera tienen un refugio básico y duermen al aire libre”, advirtió el portavoz de ACNUR.

“Necesitan urgentemente un refugio decente, agua y artículos de socorro, así como una atención sanitaria y un saneamiento adecuados para evitar la propagación de la Covid-19”, advirtió Sheshirkov al apelar a la comunidad internacional a redoblar su apoyo a la región.

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