Asunción, 18 feb (EFE).- El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, promulgó este martes la ley de financiamiento político, destinada a controlar los fondos de las campañas electorales e impedir la entrada del “dinero sucio”, tramitada en los últimos días en el Congreso, según informó la Presidencia.

La firma del mandatario permitirá que la ley se aplique en los comicios previstos para este año, tanto en las elecciones internas de los partidos, en julio, como en las municipales, en noviembre.

Con esta normativa, se regulará la actividad financiera electoral tanto de los candidatos como de los partidos, para evitar que el dinero de las campañas proceda de fuentes dudosas, como el blanqueo o el narcotráfico.

El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) será el organismo encargado de verificar el cumplimiento de esta ley, junto con la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad).

Esta ley, impulsada en el Congreso por el Partido Patria Querida, se suma a un paquete de 12 medidas presentadas por el Ejecutivo a finales de 2018 para luchar contra los delitos relaciones con el contrabando, el blanqueo de dinero o la financiación del terrorismo.

Abdo Benítez se refirió a la promulgación de la ley, durante la inauguración de un centro de desintoxicación cerca de Asunción, y señaló que se trata de un instrumento más al servicio del Estado.

“Ahora depende de que las instituciones funcionen y que estas leyes no sean letras muertas. Son herramientas que ya no dependen del Ejecutivo. Eso ya va a depender de otros poderes del Estado para que sean aplicados, que haya resultados reales, que haya sentencias condenatorias”, apuntó el presidente.

También recordó que la sociedad quiere “resultados definitivos” y que “se acabe la impunidad”.

Abdo Benítez ya anunció este lunes, tras conocerse que el proyecto de ley contaba con el visto bueno de ambas Cámaras, que promulgaría la normativa.

El proyecto inicial de la diputada de Patria Querida Rocío Vallejo fue modificado en la primera sesión en Diputados, donde los legisladores del oficialista Partido Colorado dieron una redacción más laxa a la iniciativa.

Sin embargo, en su tratamiento en Senadores, el parlamentario Stephan Rasmussen, también de Patria Querida, recuperó el espíritu inicial de la versión de Vallejo, con algunas modificaciones, que logró el respaldo de la Cámara Alta.

Ese fue el documento que volvió el lunes a la Cámara de Diputados y que fue aprobado por unanimidad.

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