Pekín, 28 mar (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, inauguró hoy el Foro de Boao, apodado “Davos asiático”, con llamadas a la integración en el continente y la oferta de firmar tratados de cooperación con sus países vecinos, frente a las actuales tensiones territoriales entre China y Japón, Vietnam o Filipinas.

En el pleno de este foro económico, que se celebra anualmente en la ciudad tropical china de Boao (sur del país) desde 2002, Xi señaló que su país “promoverá un sistema de cooperación financiera regional y explorará una plataforma para intercambios y cooperación entre instituciones de finanzas”.

Xi destacó en este sentido el nacimiento del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB), una iniciativa de China, como un ejemplo de la creciente integración, y aseguró que su país impulsará la coordinación entre esa nueva institución con otras como el Banco Mundial (BM) o el Banco Asiático de Desarrollo (BAD).

Varios países han confirmado las últimas semanas su participación en el AIIB, los últimos España y Brasil este viernes, mientras EE.UU. mantiene su recelo por que el banco suponga una pérdida de influencia del BM y por ende de Washington en la economía global.

El presidente Xi, ante jefes de Estado y Gobierno de otros 14 países presentes en Boao, también subrayó el deseo chino de ampliar los tratados de cooperación con los países vecinos con el fin de aumentar la prosperidad y estabilidad en la región.

China, que ha mantenido fuertes tensiones con Japón por la soberanía de las islas Diaoyu/Senkaku y con Filipinas y Vietnam por los archipiélagos Paracel y Spratly, tiene ocho tratados de este tipo con naciones vecinas, y espera tanto ampliar el número de estos pactos bilaterales como suscribir uno con la Asociación de Naciones del Sureste Asiático, destacó Xi.

China “se mantendrá siempre como una fuerza firmemente defensora de la paz mundial y el desarrollo común”, dijo el presidente Xi, quien declaró que su país sufrió guerras y turbulencias durante más de un siglo en la edad contemporánea y “el pueblo chino nunca querría infligir la misma tragedia en otras naciones”.

Xi insistió en que el desarrollo de China, segunda economía mundial, beneficiará al resto del mundo, dado que el país prevé importar productos por valor de más de 10 billones de dólares en los próximos cinco años e invertirá en ese tiempo unos 500.000 millones de dólares en proyectos en el exterior.

También beneficiará a sectores como el turismo, donde se calcula que unos 500 millones de turistas chinos viajarán a otros países, destacó el líder del régimen comunista en Boao.