Tokio, 7 jun (EFE).- El niño japonés de siete años al que sus padres dejaron en un bosque como castigo, Yamato Tanooka, abandonó hoy el hospital en el que estaba ingresado desde el pasado viernes, tras permanecer seis días desaparecido.

El pequeño acompañado por su padre y el personal del centro abandonó por su propio pie el hospital pasadas las 14.00 hora local (05.00 GMT) y saludó a los medios congregados en la puerta del recinto: “Estoy bien”, respondió tímido a las preguntas de los periodistas.

Yamato, que llevaba una gran pelota de béisbol consigo a la salida del centro médico, fue encontrado el pasado viernes en un hangar militar, donde se había refugiado tras ser abandonado por sus padres en una zona boscosa y poblada por osos en la isla de Hokkaido (norte).

El niño, que presentaba signos leves de deshidratación e hipotermia, así como arañazos en los brazos y las piernas, pudo beber agua, aunque no comió durante los seis días que permaneció desaparecido.

Según el relato de sus padres, el pasado día 28 de mayo le hicieron bajar del vehículo en el que viajaban por su mal comportamiento y le abandonaron en un punto de la carretera.

Al regresar minutos después, el niño había desaparecido y fue encontrado seis días después refugiado en un hangar militar.

Las autoridades niponas anunciaron las víspera que no presentarán cargos por negligencia contra los padres de Yamato, a quien interrogaron ayer y cuyo testimonio no contradijo al de sus progenitores.

Los servicios sociales estudiarán el caso del pequeño que, según dijo hoy su padre, se encuentra ya en “buena forma” y “come bien”.