París, 19 oct (EFE).- El presidente de Francia, François Hollande, lanzó hoy la cuarta conferencia social de su mandato, en la que reúne a patronal y sindicatos en torno al empleo, con el boicot del principal sindicato, la CGT, en protesta por los recientes altercados con la directiva de Air France.

El plan de ajuste previsto por la aerolínea, que puede suponer el despido de 2.900 personas, los primeros de su historia, planeó durante gran parte de la intervención de Hollande, en la que insistió en la necesidad de negociar y criticó la ausencia de ese sindicato.

“Es cómodo no comprometerse nunca a firmar el mínimo acuerdo esperando que otros lo hagan en tu lugar, al mismo tiempo que denuncias las insuficiencias del diálogo social”, dijo el presidente.

El número uno de la CGT, Philippe Martinez, tachó ayer este encuentro de “gran cumbre de expertos patronales” planteada como un ejercicio de “comunicación del Gobierno”, y otro de los sindicatos, FO, respaldó esa postura y alegó que el único diálogo actual se limita al mantenido entre el Ejecutivo y los empresarios.

“Francia no avanzará sin una toma común de decisiones”, indicó Hollande en un intento por conciliar posturas y hacer calar la idea de que es imprescindible contar con “actores responsables” que se comprometan.

Tres grandes temas encabezaron la reunión de hoy: la creación de una cuenta personal de actividad que ofrezca más apoyos al trabajador y a su vida laboral, la transición energética y el impacto de la transformación digital en el mercado.

“El problema que tenemos es que, pese a tres millones de parados, no se les provee de empleos en Francia”, dijo Hollande, que garantizó que la modificación del código laboral preservará principios como la duración legal del trabajo, el salario mínimo o los contratos.

El presidente reiteró que ese código va a simplificarse para que resulte más fácil a empresarios y trabajadores, y avanzó la mejora de un plan de formación prioritaria destinado a 150.000 parados el año que viene, especialmente aquellos de larga duración, de mayor edad y jóvenes.

Hollande recordó que las anteriores conferencias derivaron en proyectos de ley sobre la formación profesional, el diálogo social y la lucha contra el paro, y destacó que esta tiene en su punto de mira la transformación digital.

“Esa ley debe permitir modernizar nuestro país sin que desaparezcan los derechos esenciales de protección de los trabajadores”, dijo en un discurso en el que también recalcó que el futuro de la industria gala pasa por la transición energética y ecológica.

Poco antes de su inicio, elevó al 1,1 % la previsión de crecimiento del país en 2015, una décima más que las estimaciones hechas hasta ahora por el Ejecutivo, pero destacó que todavía es insuficiente para que se refleje en una creación clara de empleo.