Madrid, 10 may (EFE).- El líder socialista, Pedro Sánchez, rechazó hoy con un “no, gracias” la oferta de Podemos (izquierda) de presentar listas conjuntas al Senado en las próximas elecciones del 26 de junio para superar la actual mayoría del Partido Popular (PP, centroderecha).

Sánchez aseguró que el PSOE tiene “un proyecto autónomo y distinto” al de Podemos, partido fundado en 2014 que llegó a ser la tercera fuerza política en el Congreso de los Diputados en las elecciones de diciembre de 2015.

Con esta negativa los socialistas responden a la propuesta que Podemos les remitió este martes por carta, en la que habla de una “alianza para las elecciones al Senado”, abierta a “todos los actores sociales y políticos que abogan por el cambio progresista”.

El Senado español, considerado como cámara de segunda lectura, además de cámara territorial, está compuesto por representantes de los parlamentos regionales y por senadores surgidos de los comicios generales, que se eligen en listas abiertas y por un sistema mayoritario.

Cada partido presenta cuatro candidatos y son elegidos senadores los tres más votados en cada circunscripción.

Con este sistema, el partido mayoritario de la Cámara Alta suele tener mayoría absoluta.

Sánchez recordó al líder de Podemos, Pablo Iglesias, que tuvo “una extraordinaria oportunidad” de acabar con el PP el pasado mes de marzo, cuando votó en contra de su investidura como presidente del Gobierno en dos ocasiones.

Sánchez se presentó como candidato a presidente del Gobierno, pero no fue elegido, ya que sólo contó con los 90 votos de su propio partido y los 40 diputados de Ciudadanos (liberales).

El sí o la abstención de los 69 diputados de Podemos le hubieran dado mayoría suficiente y habría desbancado al PP, ganador de las elecciones, pero no con mayoría suficiente.

“Tengo cierta experiencia con Iglesias. En muchas ocasiones, cuando envía un mensaje sé que es para hacer algo ante los medios”, le reprochó.

PSOE y Podemos se disputan el mismo espacio político y ambos aspiran a representar a la izquierda española, el primero con más de 135 años de historia, mientras que el segundo se presenta como una alternativa a la “vieja política” y surgido al calor de las movilizaciones populares del 15-M de 2011.

Ayer, Podemos e Izquierda Unida (IU), alcanzaron hoy un preacuerdo para concurrir de forma conjunta a las elecciones del 26 de junio, con el que aspiran a convertirse en la fuerza progresista más votada.

Según el líder socialista, en los comicios del 26 de junio, “el cambio es el PSOE”, porque “es una alternativa centrada y progresista”.