Beirut, 8 jun (EFE).- El ministro de Exteriores libanés, Gebrán Basil, ordenó hoy suspender las solicitudes de residencia en trámite o presentadas por trabajadores del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), acusando a la agencia de “intimidar” a los refugiados sirios que optan por regresar a su país desde el Líbano.

El Ministerio de Exteriores anunció en un comunicado que Basil ordenó a los órganos competentes suspender las solicitudes de residencia presentadas o actualmente en trámite en este Departamento, hasta que se den nuevas instrucciones al respecto.

La decisión fue tomada, según la nota, después de conocerse un informe elaborado por una comisión del Ministerio que visitó un campo de refugiados sirios en Arsal (este), en el que señaló que algunas de estas personas quisieron volver a su tierra pero los empleados de ACNUR les desanimaron.

Según ese informe, los trabajadores humanitarios les “aterrorizaron” sobre el regreso, la situación de seguridad en Siria, el hecho de que tendrían que hacer el servicio militar al volver y el fin de las ayudas humanitarias de la ONU.

Asimismo, el comunicado destacó que la decisión fue tomada después de varios avisos por parte del Ministerio de Exteriores a ACNUR y su jefa en el Líbano, Mireille Girard, que fue convocada dos veces para que acudiera a la sede ministerial.

A pesar de ello, “ACNUR continúo con la misma política de intimidación hacia los refugiados”, aseguró la nota, que agregó que por ello Basil pidió estudiar “posibles medidas de escalada” contra la agencia de la ONU, que se han concretado hoy.

El Líbano ha instado recientemente a los refugiados sirios a que empiecen a retornar a su país, donde se dan las “condiciones propicias para el regreso”, según Basil.

Según datos de ACNUR, poco menos de un millón de refugiados sirios están registrados oficialmente en el Líbano, pero las autoridades de este país estiman que son más de un millón y medio.

En reiterada ocasiones, han afirmado que el país no puede soportar más “la carga” que representan esas personas para el pequeño Estado y ha pedido más ayuda financiera a la comunidad internacional.