Tokio, 16 feb (EFE).- El Gobierno nipón propuso hoy la reelección de Haruhiko Kuroda al frente del Banco de Japón (BoJ), lo que apunta a la continuidad de la agresiva política de flexibilización monetaria puesta en marcha en 2013, eje central de “Abenomics”.

El Ejecutivo que lidera Shinzo Abe presentó hoy ante la Dieta (Parlamento) de Japón a sus tres candidatos para los cargos de gobernador y dos vicegobernadores del banco central, cuyos mandatos expiran entre finales de marzo y principios de abril.

Se espera que Kuroda, de 73 años y en el puesto desde marzo de 2013, inicie así un inusual segundo mandato al frente del BoJ y presida la primera reunión del consejo de política monetaria de la entidad a finales de abril.

Tanto los nombramientos de Kuroda como los de los dos vicegobernadores, para los que el Ejecutivo ha propuesto a dos nuevos candidatos, deben ser antes refrendados en las dos Cámaras del Parlamento japonés, dominadas por el partido gubernamental, lo que está previsto que suceda hacia mediados de marzo.

La reelección de Kuroda supondría la primera de un gobernador del banco central de Japón en 57 años, así como la previsible continuidad del agresivo paquete de medidas de estímulo que aplica la entidad como parte del programa económico “Abenomics” del Ejecutivo.

Con esta estrategia, que incluye cuantiosas inversiones públicas, una contundente flexibilización monetaria y reformas estructurales, el Gobierno de Abe y el banco central aspiran a sacar a Japón de su largo ciclo deflacionario.

Bajo el mando de Kuroda, la entidad ha tomado medidas drásticas como el incremento de las compras de bonos de deuda estatal o la primera aplicación de tipos de interés negativos en Japón, que fueron bautizadas por los medios nacionales e internacionales como “el bazuca de Kuroda”.

Estas acciones han contribuido a la depreciación del yen frente al dólar y otras divisas, lo que a su vez favoreció al músculo exportador nipón y una racha de subidas récord en la Bolsa de Tokio.

Aunque la tercera economía mundial ha entrado en su segunda fase de expansión más prolongada desde la II Guerra Mundial -y la más larga en 28 años-, el BoJ está aún lejos de alcanzar su meta inflacionaria del 2 por ciento anual, y se ha visto obligado a posponer este objetivo en seis ocasiones.

Durante una intervención en el Parlamento el pasado viernes, Kuroda aseguró que aunque se está lejos de conseguir ese objetivo de inflación, la “economía japonesa ha mejorado mucho” gracias a las políticas del banco central.

“Lo más importante para el BoJ es mantener su objetivo y creo que es importante continuar con el actual nivel de flexibilización monetaria”, apuntó.

Con ello, el segunda mandato del BoJ de Kuroda parece que seguirá apostando por esa agresiva política y no tomará el rumbo de la Reserva Federal de EEUU (Fed) o el Banco Central Europeo (BCE), que han empezado a reducir sus estímulos.

Para los dos puestos de vicegobernador del BoJ, el Gobierno ha propuesto a Masayoshi Amamiya, actualmente en el cargo de director ejecutivo de la entidad, y a Masazumi Wakatabe, doctor en economía de la universidad tokiota de Waseda.

La previsible continuidad de las políticas del BoJ fue acogida con optimismo entre los inversores de la Bolsa de Tokio, donde se espera que la batería de estímulos mantenga la inercia de buenos resultados entre las grandes corporaciones niponas.

El índice referencial Nikkei abrió en positivo y aceleró su subida tras conocerse durante la pausa de media sesión que el Ejecutivo proponía la reelección de Kuroda, hasta cerrar la jornada con un avance del 1,19 por ciento.