Bogotá, 28 abr (EFE).- El canciller brasileño, Mauro Vieira, dijo hoy en Bogotá que su Gobierno recibió «con gran consternación» la confirmación de la ejecución del ciudadano de ese país Rodrigo Gularte en Indonesia, donde había sido condenado por delitos relacionados con el narcotráfico.

Vieira se expresó así en declaraciones a la prensa tras reunirse con su homóloga colombiana, María Ángela Holguín, y destacó que tanto el Gobierno de Dilma Rousseff como el de su predecesor, Luiz Inácio Lula Da Silva, contactaron con el Ejecutivo indonesio para que cancelara la ejecución por una «cuestión humanitaria».

Gularte, según recordó el ministro brasileño, padecía esquizofrenia, por lo que su país nunca contestó a Indonesia «ni la acusación ni el proceso judicial», pero sí «la aplicación de la sentencia por cuestiones humanitarias».

El reo brasileño fue ejecutado esta madrugada junto a otras siete personas, dos australianos, un ghanés, un indonesio y tres nigerianos.

La orden de ejecución fue notificada por la Fiscalía a los condenados con 72 horas de anticipación, si bien las autoridades salvaron del pelotón de fusilamiento en el último momento a una prisionera filipina.