El Cairo, 5 may (EFE).- El enviado especial de la ONU para el Yemen, Ismail Uld Sheij Ahmed, pidió hoy que la violencia sobre el terreno no afecte a las negociaciones de paz que se están desarrollando en Kuwait desde el pasado 21 de abril.

En una rueda de prensa en ese país, Sheij Ahmed insistió en la necesidad de que el diálogo prosiga y no se vea afectado por las violaciones del alto el fuego registradas en el día de ayer y de hoy, según pudo conocer el enviado.

«He dicho muchas veces y vuelvo a insistir en que la solución al conflicto (yemení) sólo puede ser política», destacó el diplomático.

Asimismo, recordó que el objetivo de la tregua que entró en vigor en el Yemen el pasado 10 de abril es que exista un ambiente propicio para el diálogo y facilitar también la llegada de ayuda humanitaria a las zonas de combate.

Sheij Ahmed aseguró que el actual cese de hostilidades ha permitido a las organizaciones humanitarias llevar a cabo su misión y hacer llegar la ayuda a los civiles necesitados, por ejemplo, en la ciudad de Taiz (suroeste).

El enviado afirmó que el alto el fuego se sido respetado «en un 80 e incluso 90 por ciento» por las partes en conflicto, esto es, las tropas fieles al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, por una parte, y los rebeldes hutíes y sus aliados, por otra.

Sheij Ahmed, que actúa de mediador en el diálogo,informó de que se han creado tres grupos negociadores en Kuwait: uno de ellos dedicado a la cuestión política, otra a la situación de seguridad y un tercero que se encargará de los presos y detenidos de ambos bandos.

El mediador instó a los comités locales que supervisan el alto el fuego a que refuercen la vigilancia, para evitar que «las tensiones» sobre el terreno afecten a las negociaciones de paz.

Por último, señaló que «las conversaciones ofrecen una oportunidad histórica para alcanzar la paz» en el país árabe, donde murieron 7.000 personas el año pasado.

La guerra en el Yemen se agudizó en marzo de 2015 con la intervención militar de la coalición árabe liderada por Riad en contra de los rebeldes hutíes, que habían conseguido expulsar al Gobierno de Hadi del país.