Túnez, 21 mar (EFE).- El Ejército tunecino mantiene cercado desde anoche a un grupo de “peligrosos yihadistas” que se han atrincherado en una casa de la localidad meridional de Ben Guerdan, escenario hace tres semanas de un intento de asalto por parte de fanáticos takfiries.

Testigos indicaron a Efe que al menos nueve soldados han sufrido heridas en el cerco, tres de los cuales permanecen aún ingresados en el hospital militar.

“Los yihadistas están fuertemente armados y son peligrosos. Están cercados por la Guardia Nacional y el Ejército en una casa de la localidad de Al Sayed”, próxima a la frontera con Libia, explicaron los testigos.

Los enfrentamientos entre supuestos yihadistas y fuerzas de Seguridad tunecinas se suceden desde que hace tres semanas un grupo de unos 200 radicales -algunos de ellos infiltrados desde Libia- lanzaran un ataque masivo contra una comisaría y una caserna de Ben Guerdan.

En la batalla murieron 39 de los presuntos yihadistas, 11 miembros de las fuerzas de seguridad y siete civiles, entre ellos una niña de 12 años.

Desde entonces, unidades tunecinas han matado más de una decena de presuntos terroristas que habían logrado huir y esconderse en casas de la región y atrapar a varios más.

El viernes, dos de ellos murieron en un tiroteo con soldados tunecinos en la localidad de El Amra, en el extrarradio de Ben Guerdan.

Horas antes, un grupo atacó un puesto fronterizo en la zona de Zakiet Sidi Yusef, en la frontera con Argelia, y otro en el monte de Sammama de la región fronteriza de Kaserín, explicaron a Efe fuentes de Seguridad.

En ninguno de los dos ataques se produjeron víctimas ni arrestos ya que los atacantes lograron huir, agregaron.

El sábado, efectivos de la lucha antiterrorista detuvieron a cuatro radicales takfiries, entre ellos el imam de una mezquita, en la provincia de Beja, a unos 200 kilómetros al noroeste de Túnez capital.

Según la prensa local, los cuatro fanáticos fueron detenidos la tarde del viernes en los alrededores de la mezquita de Testour y en su posesión se hallaron dos ordenadores, dos “tablets” y libros con propaganda yihadista.

Desde la caída de la dictadura de Zine el Abedin Ben Ali, en enero de 2011, las regiones del sur de Túnez se han convertido en centro de reunión de yihadistas procedentes de todos los puntos del Sahel.

La mayor parte de ellos se concentran en la región montañosa de Kasserine, vecina con Argelia, y además de enfrentarse a las fuerzas de Seguridad tunecinas suelen viajar a Libia para sumarse a la lucha armada.

Túnez, país en el que el fanatismo islamista está arraigado desde la década de los ochenta, es en la actualidad el primer estado del mundo en número de ciudadanos que se han unido al EI en Siria e Irak, con cerca de 5.000 voluntarios según cifras oficiales.