Río de Janeiro, 28 jun (EFE).- La tasa de desempleo en Brasil se redujo ligeramente hasta el 12,3 % de la población económicamente activa en el trimestre concluido en mayo, pero el número de desempleados aún está por encima de 13 millones y el de subempleados alcanzó el récord de 28,5 millones de personas, informó el Gobierno.

De acuerdo con el informe divulgado este viernes por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), el índice de desempleo cayó 0,4 puntos porcentuales en el último año, desde el 12,7 % medido en el trimestre entre marzo y mayo de 2018 hasta el 12,3 % en el mismo período de 2019.

La tasa también bajó en la comparación con los períodos inmediatamente anteriores, desde el 12,7 % en el trimestre concluido en marzo de este año hasta el 12,5 % en el trimestre que acabó en abril y hasta el 12,3 % en el finalizado en mayo.

El desempleo, sin embargo, aún está por encima del 11,6 % en que se ubicó en el trimestre concluido en diciembre pasado, mes en el que tradicionalmente el aumento del consumo por la temporada navideña ayuda a reducir el número de desempleados.

Pese a la reducción de la tasa de paro, el número de desempleados en el trimestre concluido en mayo era de 13 millones de personas, prácticamente sin variación con respecto al mismo período del año pasado.

El número de empleados, por su parte, solo creció un 2,6 % en el último año, hasta 92,9 millones de personas en el trimestre concluido en mayo, lo que significa que Brasil sólo generó 2,36 millones de nuevos empleos en los últimos doce meses, un número insuficiente para absorber a los desempleados y a las personas que ingresaron al mercado laboral.

Eso llevó a que la tasa de subempleados, referida a personas que trabajan informalmente menos tiempo del que desean, subiera al récord de 28,5 millones en el trimestre concluido en mayo, es decir el 25,0 % de la población económicamente activa.

La tasa de subempleo era del 24,6 % en el mismo trimestre del año pasado. En el último año por lo mismo 1,06 millones de trabajadores brasileños tuvieron que resignarse con empleos por lo general informales en que trabajan pocas horas al día o pocos días por semana.

Igualmente fue récord el número de desalentados (4,9 millones), es decir de desempleados que ya ni buscan empleo por considerar que no lo conseguirán.

La lenta reducción del desempleo y el aumento de los informales, subempleados y desalentados es reflejo de las dificultades que Brasil ha enfrentado para recuperarse de la histórica recesión que sufrió en 2015 y 2016, cuando su producto interior bruto (PIB) se redujo en siete puntos porcentuales.

Tras dos años seguidos de retracción que hundieron a la mayor economía sudamericana, Brasil ha crecido lentamente, un 1,0 % en 2017 y otro 1,0 % en 2018, y la previsión es que sufra este año una desaceleración, pues el Banco Central proyecta para 2019 una expansión de sólo el 0,8 %.

Los economistas, además, temen que Brasil enfrente una nueva recesión técnica, ya que el PIB se retrajo en el primer trimestre de este año y la expectativa es que registre otro crecimiento negativo en el segundo trimestre.

La economía brasileña cayó un 0,2 % en el primer trimestre de este año frente al último trimestre de 2018 y, en caso de cerrar un nuevo trimestre en negativo y acumular dos consecutivos de caída, el país entraría en lo que se considera una “recesión técnica”.

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