Riga, 24 abr (EFE).- El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Vítor Constancio, dijo hoy que, incluso si la economía griega empeora más a raíz de su complicada situación financiera y política, ello no hará por sí solo «descarrilar» a toda la economía europea.

«Todo el mundo trabaja con la asunción de que esta situación se resolverá, de que habrá un acuerdo», señaló Constancio en la rueda de prensa posterior a la reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE), el Ecofin.

«Incluso si en ese escenario el crecimiento en Grecia se desacelerase como resultado de la situación en los últimos meses, ello por sí solo no hará descarrilar la recuperación de Europa en su conjunto», sostuvo.

Constancio consideró que «solo otros escenarios peores podrían crear tal preocupación, pero no es la asunción con la que trabajamos», al ser preguntado por si los ministros han manifestado su preocupación por los efectos que la actual crisis griega pudiera tener en el crecimiento.

El Eurogrupo, que se reunió poco antes, evidenció que quedan «amplias diferencias» por superar en las negociaciones con Grecia y le recordó que hará falta un «acuerdo global» sobre una lista completa de reformas antes de cualquier desembolso de ayuda.

El Ecofin posterior analizó las perspectivas de crecimiento y las reformas estructurales que se pueden llevar a cabo para fortalecer la recuperación en la Unión Europea (UE).

Ésta, dijo Constancio, «se está afianzando» y ganando «amplitud», de manera que «parece que se sostiene por sí misma ahora».

«El único punto que aún requiere recuperación es la inversión», que todavía está por debajo del 18 % de los niveles de 2007 para la eurozona», recordó.

Por ello consideró importantes las reformas sociales a nivel nacional y comunitario para completar el mercado único, la economía digital, la unión de mercados de capitales y aprovechar el «Plan Juncker» de inversiones, a fin de reforzar la economía en el futuro.

El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Euro y el Diálogo Social, Vladis Dombrovskis, dijo que, a la vista de la evolución de la economía europea, «hay un pequeño suspiro de alivio», porque la recuperación está reforzándose y a ello han contribuido la caída de los precios del petróleo, la política monetaria acomodaticia y el crecimiento global.

«Pero la política monetaria sola no resolverá los problemas estructurales de las economías comunitarias. La recuperación de una crisis tan profunda como la que hemos visto requiere medidas decisivas por parte de los políticos», sostuvo el representante letón.

En el Ecofin los ministros de Economía y Finanzas coincidieron en que la recuperación es «todavía frágil» y hay que reforzarla.

Según Dombrovskis, eso dependerá de la implementación por parte de la UE de una estrategia de crecimiento común basada en la inversión, las reformas estructurales y la responsabilidad fiscal.

Recordó que el PIB europeo podría ser un 6 % más elevado en diez años con reformas, frente a un escenario sin reformas.

El político enumeró algunas áreas en las que la UE puede hacer reformas, como en el mercado laboral, para hacerlo más dinámico y más abierto a las nuevas tecnologías o para hacer frente a la segmentación.

El ministro letón de Finanzas, Janis Reirs, dijo que la situación económica actual requiere estimular la inversión y el empleo, y que la UE no podrá obtener un crecimiento sostenible sin diseñar cuidadosamente las reformas a nivel nacional.