Washington, 2 may (EFE).- El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, acordó hoy con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, reunirse «pronto» junto a otros quince países con influencia sobre las partes en conflicto en Siria para tratar de restablecer el cese de hostilidades en ese país y salvar así el proceso de paz.

Kerry conversó por teléfono con Lavrov durante su visita a Ginebra, donde hoy se reunió con el mediador de la ONU para el conflicto sirio, Staffan de Mistura, según explicó el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, en su conferencia de prensa diaria.

«Hablaron sobre el cese de hostilidades (en Siria), reconociendo que es frágil, y evaluaron formas de extenderlo a todo el país. También hablaron del potencial de otra reunión del ISSG en algún momento del futuro cercano», explicó Kirby.

El Grupo Internacional de Apoyo a Siria (ISSG, por su sigla en inglés) está formado por 17 países con influencia sobre las partes en conflicto en Siria, entre ellos EE.UU., Rusia, Irán, Arabia Saudí, Turquía, los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Egipto, Jordania, Líbano, Irak, el Reino Unido, Francia y Alemania.

El mediador de la ONU pidió la semana pasada que se convocara pronto una reunión de ese grupo, al que también pertenecen las Naciones Unidas y la Liga Árabe, y que fue clave para llegar a la declaración del alto el fuego en Siria el pasado febrero.

Durante su visita a Ginebra, Kerry acordó con De Mistura potenciar una estrategia conjunta con Rusia para restablecer el cese de hostilidades en el país árabe.

Esa tregua está socavada desde el 22 de abril, cuando el Gobierno sirio comenzó una ofensiva contra Alepo, la segunda ciudad del país, reactivando unos combates que hasta ahora han causado la muerte de 250 civiles y decenas de otros heridos.

«Esperamos que en las próximas horas podamos alcanzar un acuerdo que no solo implemente el cese de hostilidades, sino que permita lograr una tregua duradera que sacará a los sirios de esta devastación», afirmó hoy Kerry.

Ante la fragilidad de la tregua, Estados Unidos y Rusia acordaron el viernes ejercer de garantes en un nuevo alto el fuego total durante 72 horas en dos regiones del país: en el norte de la provincia siria de Latakia y la zona de Guta Oriental, el principal bastión opositor de las afueras de Damasco.

El portavoz del Departamento de Estado opinó que el cese de hostilidades se ha «restaurado» a lo largo del fin de semana en esas dos áreas, y recordó que Estados Unidos está tratando de extender esa misma medida a Alepo.

«Alepo es el ejemplo más claro de dónde está en riesgo el alto el fuego», subrayó Kirby.

La intención de Estados Unidos es que esa tregua regional se extienda en el espacio, incluyendo eventualmente a todo el país, y también en el tiempo, para ir más allá de las 72 horas iniciales y convertirse en indefinida.