Kabul, 4 ago (EFE).- El jefe de la oficina de los talibanes afganos en Catar, Syed Muhamad Tayab Agha, anunció hoy su dimisión al considerar un «error histórico» haber ocultado la muerte del mulá Omar y el modo de elección de su sucesor, en medio de divergencias internas entre los insurgentes en Afganistán.

«Para salvarme de esperadas futuras disputas y no estropear los logros conseguidos, he decidido dejar mi trabajo», anunció en un comunicado el líder de ese departamento de representación política talibán, al que el grupo ha encomendado las negociaciones de paz con el Gobierno afgano.

La designación de Ajtar Mansur como sucesor de Omar al frente de los talibanes afganos fue «un gran error histórico», ya que «el nombramiento de cada líder que ha tenido lugar fuera del país ha traído muy malas repercusiones para la nación afgana», afirmó Tayab Agha, en referencia a la ceremonia de nombramiento celebrada el viernes en Pakistán.

Los insurgentes «deberían preservar su independencia y considerar independientemente el nombramiento de un nuevo líder, ya que de otra forma afrontarán una desgracia histórica», añadió Tayab Agha en referencia a la cercanía a Pakistán atribuida a Mansur.

«Los talibanes honestos y leales no deberían ser utilizados para los intereses de extranjeros», advirtió.

Tayab Agha lamentó no haber recibido ningún mensaje de audio de Omar desde 2013 pese a haberlo solicitado y a ser buenos amigos, y calificó igualmente de «error histórico» la ocultación de su fallecimiento.

El Consejo Supremo talibán rechazó ayer el nombramiento del mulá Mansur como líder del grupo insurgente, lo que ha dejado al descubierto las desavenencias internas tras la muerte de Omar.

El Gobierno de Afganistán había anunciado el pasado miércoles que el mulá Omar murió en un hospital de Karachi (sur de Pakistán) en abril de 2013 y los insurgentes lo confirmaron al día siguiente, aunque aseguraron que ocurrió en Afganistán.

Un día después de reconocer su muerte, el grupo nombró como nuevo líder a Mansur, quien en un primer mensaje hizo un llamamiento a la unidad y se refirió a las negociaciones de paz con el Ejecutivo de Kabul, aunque no se posicionó de forma clara al respecto.

A comienzos de julio se celebró en Pakistán una primera ronda de conversaciones entre el Gobierno afgano y los talibanes, que se suspendió temporalmente después de que el Ejecutivo confirmase la muerte de Omar.

Mansur, «número dos» de Omar desde 2010 y ministro de Aviación en el Gobierno talibán en Afganistán entre 1996 y 2001, está considerado un insurgente moderado, abierto a las negociaciones de paz y cercano a las autoridades de Pakistán.