Kabul, 2 ago (EFE).- Más de medio millar de personas, en su mayoría mujeres, se manifestaron hoy en Kabul contra la violencia de los talibanes y su fundador, el mulá Omar, y mostraron su rechazo a las negociaciones de paz entre el grupo insurgente y el Gobierno afgano.

En un acto sin precedentes en la capital afgana, los asistentes portaron pancartas en las que se podían leer eslóganes como «Tratar con los talibanes es una traición a la nación afgana» o «Los talibanes son secuaces de Pakistán y EEUU».

Además, exhibieron fotografías de víctimas de atentados de la formación y también de su exlíder, cuya muerte en 2013 fue anunciada el miércoles por el Ejecutivo afgano, con una bandera paquistaní en la frente y los colores de «las barras y estrellas» en su turbante.

«La muerte del mulá Omar es un día de festividad y felicidad para los afganos, al menos uno de los criminales ha sido eliminado de la lista», manifestó a Efe una de las participantes en la protesta, Nabila.

«Desde hace dos décadas, nuestra desafortunada gente ha experimentado matanzas, destrucción y dolor atroz debido a las órdenes dictadas por un hombre ignorante, asesino y desconocido llamado mulá Omar», indicó a periodistas, por su parte, la organizadora del evento, Sailai Ghafar.

La noticia del fallecimiento de Omar llevó esta semana a los talibanes a paralizar las negociaciones de paz con el Gobierno afgano, que el 7 de julio mantuvo en Pakistán su primera reunión oficial con los insurgentes.

En un discurso durante la protesta, Ghafar advirtió de que el proceso de paz «nunca tendrá un resultado positivo» para Afganistán, debido a la reciente aparición del grupo insurgente Estado Islámico (EI), que continuará la guerra en el país asiático más allá del grupo de Omar.

«En vez de darles participación en el Ejecutivo, los talibanes y grupos criminales deben ser llevados ante los tribunales por matar a miles de afganos inocentes en ataques suicidas y explosiones», criticó la manifestante Murssal.

El Gobierno afgano anunció el miércoles el fallecimiento del mulá Omar en un hospital de Karachi (sur de Pakistán) en abril de 2013 y los talibanes lo confirmaron al día siguiente, aunque aseguraron que ocurrió en Afganistán y no proporcionaron una fecha.

Tras difundirse la noticia, se suspendió temporalmente el segundo encuentro de paz, previsto para esta semana, 20 días después de la primera reunión y tras diálogos informales celebrados en Catar y Noruega en meses anteriores.