Pekín, 8 jun (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, insistieron hoy en su interés en que se establezca la paz y la estabilidad en la península coreana y destacaron la disposición de Pyongyang a trabajar en este sentido a pocos días de la histórica cumbre entre Corea del Norte y EEUU.

Los dos mandatarios se reunieron hoy en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, protagonizando un nuevo capítulo del progresivo estrechamiento de la alianza entre ambas potencias con una mayor cooperación política y económica.

La inminente cumbre entre los presidentes de Corea del Norte, Kim Jong-un, y de Estados Unidos, Donald Trump, el próximo martes en Singapur ha sido uno de los temas centrales del encuentro entre ambos líderes en la capital.

“Rusia y China tienen interés en que se establezca la paz y estabilidad en la península coreana”, aseguró el líder ruso en una comparecencia ante la prensa junto con Xi.

Así, señaló que los recientes contactos ruso-norcoreanos confirman que existe una disposición de Pyongyang a realizar un “trabajo constructivo”, en medio de las incertidumbres que rodean la cita histórica de Singapur, que incluso fue cancelada por Trump, aunque posteriormente fue restablecida.

“Es una satisfacción que el proceso negociador intercoreano que ha empezado sigue la lógica de la hoja de ruta ruso-china para la resolución del conflicto coreano”, añadió Putin.

El buen momento que atraviesan las relaciones entre China y Rusia se evidenció con la imposición a Putin de una nueva condecoración, la Medalla de la Amistad con China, en lo que supone un enorme gesto simbólico de aprecio al que Xi denominó como “su mejor amigo y socio” en la escena internacional.

Durante su comparecencia conjunta, ambos mandatarios alardearon de ser buenos socios en la escena global porque, según Putin, ambas potencias comparten posturas en muchos asuntos clave.

Xi también remarcó esta relación estratégica, ya que, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, se apoyan mutuamente para “afrontar las situaciones complicadas a nivel mundial”.

El líder chino insistió en esta fuerte alianza, incluso ante las tendencias proteccionistas actuales, en medio de las negociaciones entre China y EEUU para evitar una guerra comercial tras la imposición de duros aranceles por parte de Washington a las importaciones chinas.

Sin mencionar a Trump, Xi señaló que, pese a estas inclinaciones proteccionistas, “la lógica mundial del comercio mundial es la cooperación conjunta”, para lo que ya trabajan China y Rusia con las llamas Rutas de la Seda.

La visita de Putin a China, la primera que realiza desde que fue reelegido en el cargo, también sirvió para firmar varios acuerdos en el ámbito comercial, agrícola, tecnológico y aéreo.

Respecto a estas relaciones comerciales, Putin destacó que durante el año pasado el intercambio comercial entre Rusia y China alcanzó los 87.000 millones de dólares.

“En enero-marzo, el volumen de comercio ruso-chino creció en un 31 %. Si se logra mantener ese ritmo, hacia el final del año conseguiremos el dato récord del que hemos hablado en años anteriores: 100.000 millones de dólares”, añadió.

En el ámbito energético, destacó que “Rusia es el principal exportador de combustibles al mercado chino y ya se han suministrado más de 50 millones de toneladas de petróleo”.

“Aumentaron los suministros de productos con un alto nivel de transformación, como coches, equipamientos y maquinaria”, añadió.

Rusia y China, que ya cooperan en el desarrollo de un avión de pasajeros de gran tamaño y largo alcance, van a trabajar también en el terreno de la energía atómica o en la exploración espacial, un campo este último en el que Pekín tiene el programa más ambicioso del mundo.

“Se construirá un reactor de neutrones rápidos. Las tecnologías punteras rusas se emplearán en el programa lunar chino. Este formato de cooperación no lo tenemos con ningún país del mundo, ya que se trata de desarrollos únicos de los científicos y especialistas rusos”, explicó Putin.

El presidente ruso viajará mañana a la ciudad de Tianjin y posteriormente se trasladará a Qingdao, en el este de China, para asistir a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que se celebra mañana y el domingo.

En la reunión, en la que también participarán los presidentes de Irán, Hasan Rohaní; Kazajistán, Nursultan Nazarbáyev, y Kirguistán, Sooronbáy Jeenbékov, se coordinará la seguridad regional, aunque también se espera que se aborde la situación del pacto nuclear de Irán y Corea del Norte.