Pekín, 10 may (EFE).- El Gobierno chino pidió hoy al ganador virtual de las elecciones presidenciales de Filipinas, Rodrigo Duterte, que tome «acciones concretas» para resolver las disputas territoriales que han tensado las relaciones entre Pekín y Manila.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lu Kang, reconoció en rueda de prensa que las autoridades de su país han seguido de cerca la evolución de la jornada electoral filipina y confió en que la relación bilateral «se embarque en un futuro más brillante» con la nueva administración de Manila.

«Esperamos que un nuevo Gobierno en Filipinas trabaje conjuntamente con nosotros para tratar adecuadamente estas importantes disputas y adoptar acciones concretas para llevar la relación bilateral de vuelta al camino del sano desarrollo», afirmó Lu, que eludió felicitar a Duterte por su victoria electoral.

El portavoz chino admitió que la relación bilateral «ha sufrido grandes dificultades» durante el mandato de Benigno Aquino (2010-2016) al frente del Gobierno filipino, por las disputas sobre la soberanía de islas en el mar de China Meridional que reclaman China, Filipinas y otros países de la región.

Manila llevó su disputa a la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, que se espera que se pronuncie sobre el caso en las próximas semanas. Para Pekín, esa decisión es «una farsa política» ya que considera que esa corte «no tiene ninguna jurisdicción».

Además, Duterte ha propuesto convocar una cumbre para resolver esas disputas territoriales con los países implicados, así como Estados Unidos, Australia y Japón, una idea que Pekín rechaza.

El Gobierno chino, subrayó Lu, aboga por el acercamiento propuesto por varios países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que insta a solucionar las disputas a través de negociaciones entre las partes directamente implicadas.

«Las disputas deberían resolverse por parte de países directamente implicados, a través de las consultas y las negociaciones sobre la base de los hechos históricos y la legislación internacional», señaló.

Lu afirmó también que esta postura está recogida en la Declaración de Conducta (DOC, en inglés), firmada por China y los diez componentes de la ASEAN en noviembre de 2002.