Pekín, 21 abr (EFE).- El Gobierno chino recomendó hoy al japonés que «dé los pasos apropiados para ganarse la confianza de sus vecinos y de la comunidad internacional», a raíz de la ofrenda enviada por el primer ministro nipón, Shinzo Abe, al santuario tokiota de Yasukuni, que honra a criminales de guerra, entre otros.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Hong Lei, reaccionó así en una rueda de prensa en Pekín a la siempre polémica ofrenda, motivo habitual de fricciones diplomáticas entre Japón y sus vecinos asiáticos.

El portavoz chino hizo hincapié en que Japón «debe tomar medidas concretas para honrar su compromiso con la paz», sobre todo en «este importante año», cuando se cumplen siete décadas del fin de la II Guerra Mundial.

«Esperamos que Japón haga esfuerzos tangibles para honrar su compromiso de reflejar este año su historia de agresiones y ganarse la confianza de los países vecinos y de la comunidad internacional», dijo Hong.

Abe envió hoy un árbol a modo de ofrenda al santuario, que estos días celebra su festival anual de primavera, pero la oficina del jefe de Gobierno reveló recientemente que este año no visitará el recinto durante el evento, como ha hizo anteriormente en un gesto que siempre desata las críticas de Pekín, Seúl e incluso de EEUU.

Yasukuni honra a todos los caídos por Japón entre finales del siglo XIX y 1945, y entre ellos a 14 políticos y oficiales del Ejército Imperial condenados como criminales de clase A por el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente al término de la II Guerra Mundial.

Pekín y otros países de la zona, como las dos Coreas, mantienen que el Ejecutivo de Japón no ha mostrado nunca verdadero arrepentimiento por sus crímenes de guerra, tensiones más presentes este año, debido a la conmemoración del 70 aniversario del fin de la II Guerra Mundial.

China celebrará en septiembre un desfile por la efeméride, y se espera que tanto el presidente de Rusia, Vladímir Putin, como el de EEUU, Barack Obama, sean invitados.