Pekín, 18 oct (EFE).- Las autoridades chinas divulgan mañana los datos de crecimiento del producto interior bruto (PIB) durante el tercer trimestre del año, entre pronósticos e indicadores económicos que auguran una cifra positiva.

El director de la Oficina Nacional de Estadísticas, Ning Jizhe, avanzó la pasada semana que su organismo está seguro de que China cerrará este ejercicio logrando o incluso superando la previsión gubernamental de crecimiento económico de alrededor del 6,5 %.

Mientras tanto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha subido una décima su previsión de crecimiento económico para China durante 2017, hasta el 6,8 %.

La Academia China de Ciencias Sociales, el principal centro de estudios del gigante asiático, ha previsto que el incremento del PIB alcance un 6,8 % en el tercer trimestre, solo una décima menos que el 6,9 % de los seis primeros meses del año.

Esta institución prevé que la economía china crezca un 6,7 % en el cuarto trimestre y cierre el año en el 6,8 %, la misma cifra que vaticina el FMI.

En las últimas semanas, las cifras macroeconómicas divulgadas en China han resultado moderadamente alentadoras, como un aumento del comercio exterior, mientras que el consumo interno mantiene su crecimiento, aunque a un ritmo ligeramente inferior al del año pasado.

La actividad manufacturera está a su nivel más alto desde mayo, mientras que la actividad de los servicios también está en cifras positivas, según el último índice PMI divulgado.

El informe que publicará mañana la Oficina Nacional de Estadísticas incluirá también otros indicadores importantes, como la evolución del consumo privado, la producción industrial o la inversión en activos fijos, que darán una amplia medida de la situación de la segunda economía mundial.

La divulgación de estas cifras llega en medio del XIX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), que comenzó hoy con un ambiente de optimismo por lo que el régimen considera buena marcha de la economía gracias a la aplicación progresiva de reformas que buscan corregir los desequilibrios y riesgos pero sin perjudicar al crecimiento.