Pekín, 14 dic (EFE).- China defendió hoy que las autoridades judiciales actúan «de acuerdo a la ley» y que los ciudadanos deben «cooperar con ellas», en respuesta a la represión policial contra los asistentes -entre ellos diplomáticos y periodistas- frente al tribunal donde se desarrolló el juicio contra el abogado Pu Zhiqiang.

«Las autoridades judiciales mantuvieron el orden de acuerdo a la ley, y las personas deberían cooperar con ellas, en vez de lo contrario», señaló este lunes en una rueda de prensa un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hong Lei.

Horas antes, un centenar de policías de uniforme acordonaron la zona situada frente al Tribunal Intermedio Número 2 de Pekín, donde hoy se celebró el juicio contra el prominente abogado de derechos humanos, Pu Zhiqiang, mientras que numerosos agentes de paisano patrullaban el lugar.

Los agentes se llevaron por la fuerza a cerca de unas veinte personas que acudieron a mostrar su apoyo a Pu, mientras periodistas y diplomáticos fueron zarandeados y empujados por la policía y por una turba de, supuestamente, policías de paisano.

El Club de Corresponsales de China (FCCC, siglas en inglés) condenó hoy el acoso y violencia contra los periodistas extranjeros y sus asistentes chinos al intentar cubrir el juicio en las inmediaciones del juzgado, y señaló que al menos un periodista fue «estampado contra el suelo por agentes de seguridad».

«Otros fueron empujados, zarandeados y golpeados en la espalda mientras se les urgía a abandonar el lugar», indica el FCCC en un comunicado, en el que afirma que varios diplomáticos también fueron objeto de similares actos violentos.

Entre ellos, el diplomático estadounidense Dan Biers fue zarandeado por los agentes, delante de las cámaras, mientras leía su declaración, en la que señalaba la «preocupación» que ha creado el juicio a Pu por la vaguedad de los cargos en su contra.

La Embajada de EE.UU. y la delegación de la UE en China, entre otras legaciones, publicaron hoy comunicados subrayando la preocupación por el juicio de Pu, y, en algunos casos, urgiendo a Pekín a liberar al abogado.

Al respecto, Hong se limitó a decir que «los países extranjeros deben respetar a las autoridades judiciales chinas».

Pu, un destacado abogado de derechos humanos chino que ha llevado importantes casos como el del artista Ai Weiwei y de miembros del partido torturados mientras eran investigados por corrupción, fue arrestado en mayo de 2014, tras asistir a un simposio sobre la matanza de Tiananmen de 1989.

Las autoridades judiciales chinas le acusan de alteración del orden público e incitación al odio étnico por una serie de comentarios irónicos que realizó a través de redes sociales.