Jerusalén, 8 jun (EFE).- Cerca de 200.000 musulmanes acudieron hoy a rezar a la Explanada de las Mezquitas (complejo de Al Aqsa o Noble Santuario para los musulmanes y Monte del Templo para los judíos), en la vieja ciudadela amurallada de Jerusalén, el último viernes de este mes de ayuno sagrado de Ramadán.

Los alrededores de la Ciudad Vieja amanecieron bajo grandes medidas de seguridad y con buena parte de las calles cortadas al tráfico e incluso a los peatones, para permitir que el río de fieles pudiese llegar a los principales accesos de la muralla, como la Puerta de Damasco o la de los Leones.

Cientos de policías israelíes supervisaban la operación para garantizar la seguridad, en una jornada que por el momento transcurre sin incidentes.

Un portavoz de la Policía aseguró que 190.000 personas acudieron al rezo del mediodía, de las que cerca 87.000 cruzaron desde el territorio ocupado de Cisjordania, ya que Israel concede permisos especiales para los fieles en estas fechas.

Según un comunicado de la Policía, “87.000 personas llegaron a través de los cruces de seguridad, donde esperaban los autobuses para escoltar a la gente hacia el área de la Ciudad Vieja. Siguen las medidas de seguridad policiales dentro y alrededor de la Ciudad Vieja y las celebraciones de Ramadán continúan”.

El Ejército cifró en unos 90.000 los palestinos que cruzaron desde Cisjordania a Jerusalén y señaló que otros 8.000 fueron a rezar a la mezquita de Hebrón (mezquita de Ibrahím para los musulmanes, Cueva de Majpelá para los judíos y Tumba de los Patriarcas para los cristianos).

“Tropas del Ejército están reforzadas y preparadas y operan con la Agencia de Seguridad de Israel (Inteligencia), la Administración Civil, la Policía de Fronteras y la Policía para permitir que se celebren las oraciones de Ramadán, protegiendo al mismo tiempo las comunidades y rutas y manteniendo el orden y la seguridad en la zona”, señaló el Ejército en una nota.