Londres, 20 jul (EFE).- El primer ministro británico, David Cameron, presentó hoy una estrategia para combatir el extremismo islámico, que incluye medidas para que los padres confisquen los pasaportes de sus hijos si sospechan que se han radicalizado.

Cameron dio a conocer su plan en una escuela en Birmingham, ciudad inglesa con una importante comunidad musulmana, y avisó de que combatir el yihadismo es la “lucha de nuestra generación”.

Detrás de un cartel que leía “Una nación. Un Reino Unido”, el político dijo que todas las fuerzas del país, tanto el Gobierno, como los centros académicos, las distintas comunidades o la Policía, deben trabajar para combatir esta ideología radical, que relacionó con una falta de integración de algunos jóvenes musulmanes.

Según explicó, se trata de una estrategia con diversas vertientes, como la promoción de los valores de la libertad y la democracia, el análisis de cómo se extiende el extremismo, la lucha contra el radicalismo en las cárceles o centros de estudio, la presentación de distintas corrientes de opinión por parte de los medios de comunicación y esfuerzos por parte de las escuelas para conseguir que sus alumnos se integren en el Reino Unido.

El primer ministro también prometió que se buscará autorizar a los padres a que confisquen los pasaportes de sus hijos si temen que éstos han caído en la radicalización y quieran viajar a Siria para unirse al grupo Estado Islámico (EI).

Entre otras cosas, el Gobierno buscará facilitar poderes al regulador de los medios de comunicación, Ofcom, para que tome medidas contra canales extranjeros que promocionan ideas extremistas, mientras que se pedirá a las universidades que denuncien los discursos de extremistas islámicos.

Cameron explicó que la radicalización suele comenzar cuando los jóvenes escuchan hablar de teorías de la conspiración para después pasar a una hostilidad hacia los valores de libertad de Occidente y entrar finalmente en la promoción de la muerte.

“Con todo nuestro éxito como democracia multirracial, multirreligiosa, tenemos que afrontar una trágica verdad, que hay gente nacida y criada en este país que no se identifica realmente con el Reino Unido y siente poco o ningún vínculo” con su pueblo, dijo.

“Así que, cuando grupos como el EI buscan atraer a nuestros jóvenes a esta causa venenosa, les ofrecen una sensación de pertenencia que les falta aquí en casa, dejándoles más susceptibles al radicalismo e incluso a la violencia frente a otros británicos hacia los que no sienten una verdadera lealtad”, añadió.

“Esto es lo que afrontamos: una ideología radical”, insistió Cameron, que rechazó que la guerra de Irak de 2003 pudiera tener influencia en la extensión del extremismo y recordó que los atentados contra Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001 (11-S) fueron perpetrados antes de ese conflicto bélico.

También rechazó que la política exterior occidental o la pobreza sean responsables del reclutamiento de jóvenes por parte del EI.

“Debemos ser claros en esto: La raíz de la causa de la amenaza que afrontamos es la ideología radical”, sostuvo.

“Si eres un niño, te lavarán el cerebro, te atarán bombas al cuerpo y te volarán. Si eres una niña, te esclavizarán y abusarán de ti. Esta es la brutal y enfermiza realidad del EI”, agregó.

Cameron dejó claro que el EI es “cruel, brutal y fundamentalmente aborrecible”.

El Gobierno no ha ocultado su preocupación por los jóvenes musulmanes, incluso algunas familias enteras, que han viajado en el último año a Turquía para pasar después a Siria y sumarse al EI.

Las autoridades calculan que hasta 700 jóvenes británicos han viajado en los últimos años para luchar con el EI.